Introducción

Durante las últimas décadas el proceso de desarrollo ha producido importantes y múltiples alteraciones del medio ambiente, las cuales se han traducido en un aumento de los riesgos para la salud humana y el subsecuente impacto sobre la calidad de vida de la comunidad (Gallardo, 1990). Uno de los factores más relevantes, vinculado a las condiciones ambientales en que se desarrolla la vida del hombre, es el referido al acelerado aumento de la densidad demográfica, en zonas urbanas, lo que sin duda tiene efectos en su salud física y mental (Cabellos, 1986; Smith, 1991).

Los problemas de Salud Ambiental que enfrenta la ciudad de Santiago, son múltiples, siendo de vital importancia afrontar los problemas sanitarios y sociales de los asentamientos humanos.

Es necesario determinar prioridades y realizar una evaluación de las situaciones de riesgo, sobre la base de datos estadísticos y epidemiológicos fidedignos (Inostroza, 1985; Acuña, 1987).

Es evidente que Chile ofrece un gran desafío a los planificadores de la salud. El país se ha caracterizado por una urbanización rápida y los programas de salud deberían estar enfocados dentro de un contexto que caracteriza a la nueva estructura poblacional. La idea es la de desarrollar un modelo espacial de predictibilidad en cuanto a riesgos que pueda ser aplicado por los servicios de salud ambiental con propósitos de tratamiento y prevención. Esencialmente esto constituye un desafío que genera un compromiso mayor entre las ciencias sociales, de la conducta y del medio ambiente, y también una necesidad mayor de interacción entre dichas ciencias (Gaete, 1986).

La caracterización del riesgo ambiental mediante un método estadístico adecuado, como herramienta bien utilizada, representa un aporte trascendente al método científico, constituyendo otro importante elemento para llegar a un diagnóstico certero de la situación existente dentro de cada comuna (Ibarra, 1988).

Considerando lo anteriormente expuesto, se propone como objetivo conocer y caracterizar las condiciones de higiene ambiental imperantes en la comuna de La Cisterna, mediante el análisis de Componentes Principales a fin de lograr la identificación de las principales variables de riesgo ambiental y su importancia relativa en cada unidad vecinal.

Material y métodos

La Cisterna es una comuna de la Región Metropolitana situada en el área sur del Gran Santiago. Esta comuna posee 94.655 habitantes y 21.417 viviendas, lo que significa una densidad poblacional equivalente a 9.258 habitantes/km2, distribuidos en 18 Unidades Vecinales.

Se estimó un tamaño muestral de 559 viviendas a encuestar que, más un 5% de probable no respuesta, hace un total de 586 viviendas, esto considerando un 99% de confianza, un porcentaje estimado de viviendas con ocurrencia de riesgo ambiental de 30% y un 5% de error de estimación de viviendas con ocurrencia de riesgo ambiental.

La información fue obtenida mediante una encuesta ejecutada por personal municipal, especialmente adiestrado y aplicada en forma de entrevista personal a un integrante del grupo familiar (de preferencia al jefe de hogar u otra persona mayor de 15 años, habitante de la vivienda).

Determinación de niveles de riesgo

1. Modelo de salud ambiental

Se utilizó un modelo de caracterización del nivel de riesgo, descrito por Gallardo (1990), ponderando once variables que se comportarían como indicadores de riesgo, las cuales han sido consideradas como las de mayor impacto en la salud ambiental de la población en estudio. Las variables y ponderación utilizadas en el modelo fueron las siguientes:

Indicador

Ponderación (%)

Elim. de excretas (alcantarillado)

15

Escolaridad del jefe de hogar

15

Calidad de la vivienda

13

Promiscuidad

10

Familias allegadas

8

Abastecimiento de agua

8

Focos insalubres

7

Existencia de roedores

7

Hacinamiento

7

Población canina

5

Existencia de artrópodos

5

2. Análisis de componentes principales (ACP)

El ACP es un procedimiento estadístico multivariado, perteneciente a la familia de los análisis factoriales, que permite reducir la dimensionalidad (número de variables) del modelo de salud ambiental, con el fin de facilitar la interpretación, la visualización y la comprensión de las relaciones entre variables o entre observaciones. Este método calcula variables sintéticas denominadas componentes principales. Cada una de ellas es una combinación lineal de las variables originales. El modelo es el siguiente:

CP=a1X1+a2X2+...+anXn

Donde:

 CP  : Componente principal
 aj  : Coeficiente que corresponde a la variable Xj (j=1...n)
 Xj  : Variable
       

Fueron calculadas la media, la desviación estándar y el coeficiente de variación de cada una de las variables. A continuación se calculó una matriz completa de correlaciones entre las variables, con el propósito de identificar bloques de variables fuertemente correlacionadas entre sí y que, por lo tanto, podían conducir a un único fenómeno que estuviera repetido múltiples veces en los análisis posteriores.

Para eliminar efectos de la diferencia de magnitud entre las variables y aquéllas asociadas a la escala de las unidades de medida, las variables se estandarizaron a valores Z (Manly, 1986).

Resultados y discusión

Se realizaron 553 de las 586 encuestas programadas. En 33 no se obtuvo respuesta, lo que representa un 5,6%.

Determinación de niveles de riesgo mediante el modelo de salud ambiental

El modelo de salud ambiental contempló la ponderación de once variables, que se comportarían como indicadores de salud ambiental de cada unidad vecinal. Posteriormente, los valores se multiplicaron por 100 y se agruparon, utilizando los valores de percentiles (25, 50 y 75), en diferentes niveles de riesgo ambiental:

Nivel de riesgo

Puntaje

Bajo

89,2 - 151,2

Medio

151,3 - 186,4

Alto

186,5 - 244,8

El riesgo ambiental a que están sometidos los pobladores de cada unidad vecinal, se representa por el puntaje promedio ponderado de riesgo de las viviendas de dichas unidades, los que se presentan en el Cuadro 1. Según el modelo de salud ambiental se puede observar a 4 unidades vecinales con alto riesgo ambiental, diez en el nivel medio y 4 sometidas a un riesgo bajo. Al considerar el número de viviendas existentes en cada unidad vecinal, se determina que un 29,4% de las viviendas de la comuna pertenecen a áreas de alto riesgo.

CUADRO 1 UNIDADES VECINALES SEGÚN PUNTAJE PROMEDIO PONDERADO DE RIESGO AMBIENTAL. COMUNA DE LA CISTERNA, 1993

Unidad vecinal

Puntaje promedio*

Nivel de riesgo

1-A

198,8

Alto

1-B

171,0

Medio

2    

223,0

Alto

3-A

152,3

Medio

3-B

167,6

Medio

4   

186,4

Medio

5   

148,1

Bajo

14    

183,2

Medio

15    

176,6

Medio

16    

120,0

Bajo

17    

168,7

Medio

18-A 

136,2

Bajo

18-B 

191,2

Alto

18-C 

185,6

Medio

19    

175,1

Medio

21    

244,8

Alto

22-A  

166,1

Medio

23     

89,2

Bajo

*Pontaje promedio para las variables ponderadas y multiplicadas por 100.

Por otra parte, esta misma información permite caracterizar áreas de mayor gravedad sanitario-ambiental, las cuales pueden constituir núcleos de expansión de condiciones sanitarias desfavorables, abarcando generalmente a más de una unidad vecinal. Los núcleos mencionados corresponden a las unidades situadas en el nivel alto de riesgo y pueden repercutir en los lugares aledaños a éstas. La confección de un mapa de riesgo sanitario (Figura 1), permite visualizar esos núcleos y conducir a priorizar y optimizar las diferentes acciones de salud ambiental.

Figura 1. Mapa de riesgo sanitario según modelo de salud ambiental. Comuna de La Cisterna, 1993.

Los valores promedios de las variables analizadas en cada unidad vecinal se presentan en el Cuadro 2.

CUADRO 2 PUNTAJE PROMEDIO DE LAS VARIABLES INDICADORAS DE RIESGO SEGÚN UNIDAD VECINAL.  COMUNA DE LA CISTERNA, 1993

INDICADOR DE RIESGO

UNIDAD VECINAL

Alcan-tarillado escola-ridad calidad vivienda promis-cuidad Allega-   dos agua focos insalu-bres Roedores hacina-miento Plob. canina Artro-podos

1-A

0,00

1,0

1,9

3,8

0,1

0,2

0,2

6,3

1,6

3,1

9,3

1-B

0,30

1,4

2,0

4,3

0,8

0,3

0,3

1,0

1,3

2,0

7,9

2

0,20

1,9

1,9

4,0

0,5

0,3

1,7

6,1

1,4

3,3

7,9

3-A

0,00

0,2

1,3

4,1

0,2

0,0

0,7

2,7

0,5

2,5

10,0

3-B

0,00

0,9

1,2

3,8

0,0

0,0

0,6

4,1

0,3

3,7

9,4

4

0,30

1,4

1,4

4,9

0,1

0,1

0,4

3,9

2,5

3,5

5,4

5

0,00

1,4

1,4

4,4

0,3

0,3

0,5

2,2

1,6

3,4

2,6

14

0,00

0,6

1,3

3,9

1,5

0,0

0,8

4,3

1,3

2,9

9,4

15

0,00

1,6

1,5

4,0

0,0

0,0

0,2

3,8

0,8

2,7

9,2

16

0,00

1,0

1,5

3,7

0,0

0,0

0,0

2,0

1,5

2,5

2,3

17

0,00

2,1

1,6

3,8

0,8

0,1

0,5

3,1

1,5

2,8

4,3

18-A

0,00

0,9

1,4

2,1

0,0

0,0

0,4

4,6

0,0

2,8

6,9

18-B

0,00

1,2

1,3

4,3

1,4

0,0

0,7

3,3

1,8

3,7

8,6

18-C

0,00

1,9

2,0

4,2

1,8

0,0

0,0

2,6

1,0

2,8

7,1

19

0,00

2,0

1,2

4,0

0,0

0,0

2,5

0,0

0,0

4,4

10,0

21

0,00

4,7

1,6

3,4

0,0

0,0

0,8

6,7

1,0

3,7

8,3

22-A

0,00

2,8

1,7

4,0

0,0

0,0

0,0

4,0

0,0

4,8

2,0

23

0,00

0,0

1,4

4,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,9

3,3

Media

0,05

1,4

1,6

4,0

0,5

0,1

0,5

3,7

1,3

3,0

7,1

Es posible advertir que en las unidades vecinales con alto riesgo ambiental, los mayores valores promedios se alcanzan en las variables presencia de plagas, ya sea de roedores y artrópodos. En cuanto a la unidad vecinal sometida al máximo riesgo ambiental, U.V. N° 21, ésta agrega a las anteriores la escolaridad del jefe de hogar. En contraposición, la unidad vecinal N° 23 manifiesta el mínimo nivel de riesgo con siete variables con puntaje 0, siendo la promiscuidad el indicador de mayor riesgo para los habitantes de dicha unidad vecinal.

Análisis del riesgo ambiental mediante componentes principales

Mediante ACP se extrajeron 5 componentes principales que en total dan cuenta del 80,1% de la varianza de la matriz original de 11 variables por 18 unidades vecinales, según se indica en el Cuadro 3.

CUADRO 3 VARIANZA DE LOS COMPONENTES PRINCIPALES.   COMUNA DE LA CISTERNA, 1993

Componente

% de varianza

% acumulado

Primero

25,9

25,2

Segundo

17,3

43,2

Tercero

14,3

57,5

Cuarto

12,8

70,3

Quinto

9,8

80,1

Los valores comunes (eigenvalues) confirman que más allá del quinto componente principal se reduce significativamente la tasa de ganancia de información asociada a la inclusión de un componente adicional.

Las cinco variables conformadas como componentes principales se interpretan a partir de las ecuaciones que las definen. El Cuadro 4 muestra una interpretación física resumida de los componentes principales. Se puede observar una cierta preeminencia de variables relativas al tipo de vivienda y a las condiciones sanitarias ambientales.

CUADRO 4 INTERPRETACIÓN DE COMPONENTES PRINCIPALES. COMUNA DE LA CISTERNA, 1993

Componentes principales Variables Cargas factoriales Interpretación del factor
PRIMERO Hacinamiento 0,7766 Factor ligado a la vivienda
Agua 0,7626
Alcantarillado 0,7399
Calidad de la V. 0,6472
Promiscuidad 0,5544
SEGUNDO Escolaridad 0,7857 Factor ligado a las condiciones ambientales
Roedores 0,6676
Perros 0,5831
Focos insalubres 0,5237
TERCERO Promiscuidad 0,5184 Factor ligado a marginalidad
Focos insalubres 0,7030
CUARTO Perros -0,5123 Factor plagas
Artrópodos 0,7514
QUINTO Allegados 0,6534 Factor allegados

Los cinco factores que son independientes entre sí son un reflejo de las características centrales de las 18 unidades vecinales. Al confeccionar mapas de riesgo sanitario con cada uno de los cinco factores, también se pueden caracterizar áreas de mayor gravedad sanitario-ambiental, permitiendo ilustrar la situación específica de la comuna de La Cisterna.

El tercer componente principal podría considerarse como un instrumento apropiado para caracterizar cada una de las unidades vecinales de acuerdo al riesgo sanitario. Es más, los núcleos de riesgo obtenidos con este factor son muy semejantes a los núcleos obtenidos con el modelo de salud ambiental antes descrito. Este factor concuerda -en mayor medida que dicho modelo- con la asignación subjetiva de los focos de riesgo de la comuna que el Departamento de Higiene Ambiental y Control de Zoonosis ha estimado para cada unidad vecinal (Figura 2).

 

Figura 2. Mapa de riesgo sanitario según análisis de componentes principales (tercer componente principal). Comuna de la Cisterna. 1993.

Considerando los resultados obtenidos, el ACP se presenta como una alternativa válida para la caracterización del riesgo ambiental a que están sometidos los habitantes de una comuna.

Referencias

ACUÑA, C. 1987. Evolución Pasada y Futura de la Población en Chile. Boletín Epidemiológico de Chile 14 (6): 163-173.

CABELLOS, F. 1986. Medio Ambiente y Enfermedades Transmisibles. Ambiente y Desarrollo 11 (3): 77.

GAETE, A. 1986. Medio Ambiente y Salud, Un Problema de Geografía Médica. In: Segundo Encuentro Científico Sobre el Medio Ambiente. Talca, Chile, 475 pp.

GALLARDO, A. 1990. Caracterización de Salud Ambiental y Determinación de Niveles de Riesgo en la Comuna de La Granja.  Tesis Med. Vet., Fac. Cs. Vet. y Pec., Univ. de Chile. Santiago,

IBARRA, L. 1988. Uso de Métodos Estadísticos en Publicaciones Científicas: Evaluación de las Tesis de Pregrado de la Carrerade Medicina Veterinaria de la Universidad de Chile Tesis. Mag. Bioest., Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina. Univ. de Chile. Santiago, Chile. 65 pp.

INOSTROZA, I. 1985. Diagnóstico y Pauta para caracterizar la Situación de Saneamiento Básico en una Comuna del Gran Santiago. Tesis Med. Vet., Fac. de Cs. Vet. y Pec., Univ. de Chile. Santiago, Chile. 91 pp.

MANLY, B. 1986. Multivariate statistical methods. A primer. New Chile. 98 pp. York, Chapman and Hall Ltd. USA.

SMITH, P. 1991. Situación Poblacional Según Encuesta de Caracte Científicas: Evaluación de las Tesis de Pregrado de la Carrera rización Socioeconómica (CASEN, 1990). Santiago, Chile.  de Medicina Veterinaria de la Universidad de Chile. Tesis. 29 pp.

Recibido el 20 de octubre de 1995. Aprobado el 24 de mayo de 1996.