Introducción

La encefalomiocarditis es producida por un virus perteneciente al género Cardiovirus de la familia Picornaviridae (Polanco y Luya, 1989). El virus ha sido aislado en los Estados Unidos de Norteamérica, Colombia, Uganda, Gran Bretaña, Países Bajos, Alemania, India, Australia, Nueva Zelanda y Cuba (Acha y Szyfres, 1986).

El virus de la encefalomiocarditis tiene múltiples huéspedes animales y se ha aislado en diferentes especies de roedores, monos, mangostas, mapaches, cerdos, caballos, elefantes, varias especies de aves silvestres y en el hombre. La especie animal más afectada es la porcina, en la que la enfermedad se caracteriza por una muerte súbita sin signos prodrómicos, aunque puede presentarse en una forma menos aguda con manifestaciones clínicas variables (Acland y Littlefohnas, 1975).

En Cuba, diferentes investigadores han comunicado la enfermedad en cerdos, primates, ratas, bovinos y puercos espín. En el período de enero de 1975 hasta abril de 1981 se comunicaron afectadas 37 unidades porcinas (Ramos, 1983; Alcolado y Gómez, 1981; Heredia y col., 1981). El virus ha sido aislado en niños de Alemania, los Países Bajos y Uganda. Se señala que quizás los roedores son el principal reservorio, aunque con certeza se desconoce qué especie animal es el reservorio que mantiene el virus en la naturaleza, cuáles son las fuentes de infección y en qué circunstancias se originan los brotes en los cerdos o se han originado en los casos humanos; éste contrae la infección de modo ocasional quizás por la vía oral (Muname, 1981).

El objetivo de este trabajo es conocer la focalidad de encefalomiocarditis en cerdos en la provincia, los estudios serológicos realizados en cerdos, en trabajadores de la empresa porcina y de banco de sangre de la provincia Ciego de Ávila, Cuba.

Materiales y métodos

Se estudiaron los focos de encefalomiocarditis ocurridos en porcinos de 1978 a 1991 diagnosticados en el Laboratorio Provincial de Medicina Veterinaria en Ciego de Ávila, Cuba. Los casos positivos por anatomía patológica y pruebas biológicas fueron confirmados por el método de aislamiento (en el Laboratorio Nacional de Medicina Veterinaria) por cultivo de tejido.

El Laboratorio Provincial de Medicina Veterinaria estudió en el período a 710 porcinos con técnicas de inhibición de la hemoaglutinación. Se consideraron reactores a los que reaccionaron 1:2 en adelante. El Centro Provincial de Higiene y Epidemiología realizó una encuesta serológica a 485 trabajadores de unidades porcinas con la técnica de seroneutralización en el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología, Microbiología y el Laboratorio Central de Diagnóstico Veterinario. Además se estudiaron 179 donantes del Banco de Sangre Provincial. Se consideraron también como serorreactores a los reaccionantes a partir de 1:2.

Se encuestaron los seropositivos para conocer la presencia de síntomas y signos.

Resultados y discusión

En el período de 1978 a 1991 se notificaron en la provincia 6 focos en porcino (cuadro 1), de los cuales 5 se presentaron en pequeñas crías y 1 en centro genético. Estudios realizados entre 1978-1981 seña laron como provincias más afectadas de Cuba a La Habana y Ciudad de La Habana (Ramos, 1983).

CUADRO 1 FOCOS DIAGNOSTICADOS DE ENCEFALOMIOCARDITIS EN PORCINOS. PROVINCIA CIEGO DE ÁVILA, CUBA. PERÍODO 1978 A 1991

Años

N° de focos

Tipo de crianza

1978

2

Pequeñas crías

1982

1

Centro Genético

1986

2

Pequeñas crías

1987

1

Pequeñas crías

Fuente: Laboratorio Provincial Instituto de Medicina Veterinaria.

En el cuadro 2 se evalúan los pesquisajes realizados con inhibición de la hemoaglutinación en cerdos de la Empresa Porcina en el período de 1987-1991. En 1987 el 20,6% de los estudiados presentaban anticuerpos, aumentando dicha cifra en 1988 al 32% y descendiendo en 1989 al 30%.

CUADRO 2 PESQUISAJE REALIZADO CON INHIBICIÓN DE LA HEMOAGLUTINACIÓN EN CERDOS. PROVINCIA CIEGO DE ÁVILA, CUBA. PERÍODO DE 1987 A 1991

Años

Número de casos estudiados

Serorreactores

Por ciento

1987

300

62

20,6

1988

200

64

32,0

1989

210

65

30,9

Período

710

191

26,9

Fuente: Laboratorio Provincial Instituto de Medicina Veterinaria.

En el cuadro 3 se analizan los resultados serológicos en trabajadores de porcinos y donantes. En los primeros el porciento de positividad ha variado desde un 13,8% a un 61,5%; el año de menos positividad fue 1986 y el de mayor 1991. En la etapa analizada se detectaron un 20,8% de trabajadores de la rama porcina con anticuerpos. El estudio de donantes arrojó que la seropositividad varió desde un 37% a un 86%, en el período el 62% de los estudiados eran serológicamente positivos. Entre ambos grupos de estudio se investigaron 664 humanos y tenían anticuerpos el 31 %.

CUADRO 3 PESQUISAJE EFECTUADO CON SERONEUTRALIZACIÓN EN TRABAJADORES DE PORCINO Y DONANTES. CIEGO DE ÁVILA, CUBA

Años

Trabajadores (porcinos) estudiados

Serorreactivos

%

Donante banco de sangre estudiado

Serorreactivos

%

1986

94

13

12,8

-

-

-

1989

290

60

20,6

-

-

-

1990

75

12

16,0

89

33

37

1991

26

16

61,5

90

78

86

Período

485

101

20,8

179

111

62,0

Fuente: Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Laboratorio de Diagnóstico Veterinario.

Es importante precisar que la muestra estudiada en banco de sangre es pequeña, la cual debe incrementarse, por lo que son preliminares los resultados. No obstante, podemos plantear que esta virosis circula con mayor intensidad en personas no vinculadas a la crianza de cerdos.

Los títulos (cuadro 4) que predominaron en las reacciones fueron bajos.

CUADRO 4 ANÁLISIS DE LOS TÍTULOS DETECTADOS EN LAS PERSONAS INVESTIGADAS CON SERONEUTRALIZACIÓN. CIEGO DE ÁVILA, CUBA

Años

1:02

1:04

1:08

1:16

1:32

1:64

1:128

Mayor 1:128

1986

-

-

-

5

5

-

2

1

1989

50

8

2

-

-

-

-

-

1990

30

5

7

3

-

 

-

-

1991

80

7

7

-

-

-

-

-

Período

160

20

16

8

5

-

2

1

Fuente: Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Laboratorio de Diagnóstico Veterinario.

Los obreros que presentaron títulos a 1:128 o mayor a esta dilución presentaron fiebre, cefalea, artralgia, mialgia, diagnosticándose en el Hospital Provincial de dos casos de virosis y en otro un síndrome febril de etiología no precisada.

Se debe señalar que los tres casos que presentaron síntomas coincidiendo con títulos altos, no podemos afirmar que la causa de la sintomatología sea el virus de encefalomiocarditis ya que no se les hicieron sueros pareados y para confirmr enfermedad debe haber seroconversiones.

Se expresa que la sintomatología de la enfermedad es variable, presentándose fiebre, cefalea intensa, faringitis, afección del sistema nervioso central con una pleocitosis; puede ocurrir rigidez de nuca y trastorno en los reflejos. En contraste con la enfermedad en los cerdos, en el hombre no se observa miocarditis (Acha y Szyfres, 1986).

En estudios realizados con sueros humanos mediante la técnica de seroneutralización en varias regiones del mundo se ha demostrado la presencia de anticuerpos de 1 a 33,9% de los niños estudiados y en adultos de 3,2 a 50,6%. Este hecho indica que la infección transcurre de modo asintomático o no es reconocida (Tesh, 1978 y Muname, 1981).

Evaluando los resultados obtenidos en los cuatro años podemos evaluar que sólo tres casos de los que tuvieron reacción positiva refirieron haber presentado sintomatología.

Se hace necesario determinar qué morbilidad humana está provocando esta zoonosis en la provincia, a tal efecto se deben tomar sueros pareados en síndrome febril agudo para evaluar los resultados. Además, en los casos de meningoencefalitis aséptica, aparte del estudio de arbovirus y enterovirus, se debe descartar esta entidad.

La investigación ha demostrado que existe una mayor circulación en población abierta que en trabajadores de empresas porcinas por lo cual esta entidad no se puede considerar una enfermedad profesional.

Se concluye lo siguiente:

En el período de 1978 a 1991 se notificaron en la provincia Ciego de Ávila 6 focos de encefalomiocarditis porcina, predominando la entidad en pequeñas crías. Los resultados de la inhibición de la hemoaglutinación en cerdos han demostrado que el por ciento de serorreactores varió del 20,6 en 1987 al 32 en 1989. La circulación del virus es mayor en población abierta que en trabajadores de porcinos. Los tres casos que reaccionaron a títulos de 1:128 y más, presentaron fiebre, cefalea, artralgia, mialgia, etc.; el resto de los reactores fueron asintomáticos.

Referencias

ACHA, P., B. SZYFRES. 1986. Zoonosis y enfermedades trasmisibles comunes al hombre y a los animales. Segunda Edición. Publicación Científica N° 503. Organización Panamericana de la Salud, Washington, pp. 361-363.

ACLAND, H., M. LITTLEFOHNAS. 1975. Encephalomyocarditis virus infection in pigs. An outbreak in New South Sales. Aust. Vet. J. 51: 409-415.

ALCOLADO, R.F., L. GÓMEZ. 1981. Encefalomiocarditis en un   ternero. II Seminario Científico del CENSA. La Habana.

HEREDIA, N., N. MERINO, O. SANTOS. 1981. Reporte de un brote de encefalomiocarditis en simios y puercos espines. II Seminario Científico del CENSA. La Habana.

MUNAME, T.G. 1981. Encephalomiocarditis. CRC Handbook series in zoonosis. Vol. 2, Florida, CRC Press, pp. 900-905.

POLANCO, R. M. LUYA. 1989. Aislamiento, identificación y caracterización del virus de la encefalomiocarditis porcina. Rev. Cub. Cien. Vet. 20: 31-32.

RAMOS, J.R. 1983. Infecciones causadas por el virus de encefalomiocarditis en cerdos y otras especies en Cuba durante los años 1975 a 1981. Rev. Cub. Cien. Vet. 14: 71-77.

TESH, R.B. 1978. The prevalence of Encephalomyocarditis virus neutralizing antibodies among various human populations. Am. J. Trop. Ed. Hig. 27, pp. 144-149.

TESH, R.B., C.D. WALLACE. 1978. Observation on the natural history of encephalomyocarditis virus. Am. J. Trop. Med. Hig. 27: pp. 133-143.

Recibido: 20 mayo 1995. Aprobado: 1 de agosto 1995.