Contenido

Diversas experiencias indican que el epitelio vaginal es muy sensible a la acción de estrógenos (Ro­binson y Moore, 1956), manifestando una prolife­ración y posterior queratinización celular como res­puesta a estas hormonas. El examen microscópico de los frotis vaginales permite diagnosticar en cier­tas especies animales el estado del ciclo sexual, determinar el momento de la monta y en ocasiones confirmar la existencia de afecciones genitales o de anormalidades hormonales (Mialot, 1983).

En el presente trabajo y con el objeto de caracte­rizar el comportamiento fisiológico de la cabra crio­lla, se han estudiado las variaciones citológicas vaginales que esta especie pueda presentar a lo largo de su ciclo estral.

 Trabajo financiado por Proyecto N° A 2212-85. DIB. Universidad de Chile.

 

Material y método

En nueve cabras criollas de lechería, primíparas, clínicamente sanas, ciclantes, de 2,5 años de edad aproximada, tanto secas como en lactancia, se reali­zó frotis vaginal diario durante la duración de su ciclo estral y por un período total de 60 días. Me­diante la presencia de un chivo celador se determinó con precisión el momento del inicio del celo.

Diariamente y en un rango horario similar se realizó, en cada hembra, la toma de muestra consis­tente en frotar suavemente las paredes vaginales, del fondo del saco posterior, mediante una tórula de algodón humedecido en suero fisiológico. El mate­rial retenido fue posteriormente extendido sobre un portaobjeto, luego fijado y teñido según la técnica de Papanicolau (Takahashi, 1982), procediendo a continuación a su observación bajo microscopio, para determinar las características citológicas del epitelio vaginal.

Las variaciones observadas fueron interpretadas de acuerdo a la clasificación descrita por Shutte (1976a), que considera los siguientes tipos celula­res: células superficiales eosinófilas, células inter­medias grandes eosinófilas, células intermedias pe­queñas eosinófilas, células intermedias pequeñas basófilas, células intermedias grandes basófilas, células parabasales, células 'foam' y células de metaestro.

La proporción relativa de estos tipos celulares, incluyendo leucocitos, se estimó cualitativamente marcando con una, dos o tres cruces su abundancia en el frotis.

Resultado

La longitud de los ciclos estrales registrados duran­te el período en estudio fue en promedio de 19,5 días y la duración del celo entre 1 a 2 días, indepen­diente de si estaban secas o lactantes.

En el conjunto de hembras analizadas fue posible distinguir en los frotis vaginales, diferentes imáge­nes celulares según la etapa del ciclo. Así, durante el celo hubo predominio de células queratinizadas superficiales, con ausencia casi total de células pro­venientes de las capas más profundas (intermedias pequeñas basófilas y parabasales) (figura 1). En general, en esta fase del ciclo no se observaron leucocitos o bien sólo se presentaron detritus de ellos. Los elementos celulares más abundantes en esta etapa fueron intermedias pequeñas eosinófilas e intermedias grandes eosinófilas nucleadas, predo­minando de preferencia estas últimas.

Figura 1. Elementos celulares encontrados  durante el estro; células superficiales queratinizadas e intermedias grandes esosinófilas (x 400)

Las manifestaciones citológicas de estro se man­tuvieron por 1 a 2 días, apareciendo un día después de la monta. Luego de este lapso, las células super­ficiales disminuyeron bruscamente produciéndose además la aparición de leucocitos. El elemento ce­lular vaginal que predomina en este momento (me­taestro), fueron las células basales y parabasales, presentándose además células del estrato basa] con vacuolas ('foam') o con leucocitos intracitoplas­máticos (figuras 2 y 3).

Figura 2. Célula 'foam', con numerosas vacuolas intracitoplasmáticas. Se presentan en mataestro (x 400)

Figura 3. Células del mataestro, asociadas a polimorfos nucleares (x 400)

La etapa de diestro se caracterizó por una dismi­nución de la presencia celular en los frotis, para luego de unos días encontrar un nuevo contingente celular, básicamente constituido por intermedias, pequeñas basófilas y parabasales, esta presentación se extendió por 8 a 10 días (figura 4).

Figura 4. Células intermedias pequeñas basófilas y parabasales que se observan durante el diestro (x 400)

Finalmente, en la etapa de proestro, la relación entre células intermedias pequeñas basófilas e inter­medias pequeñas eosinófilas se invierte progresiva­mente en favor de estas últimas, aspecto que se completa con la aparición de las células intermedias grandes basófilas, previo a la manifestación citoló­gica del celo siguiente (figura 5).          

Figura 5. Células intermedias grandes eosinófilas, etapa de proestro (x 400)

Las diversas formas de presentación descritas, fueron observadas tanto en cabras lactantes como secas, sin que se apreciaran diferencias en tipos celulares, aunque en las hembras lactantes hubo predominio de células intermedias grandes eosinó­filas durante el celo, mientras que en las secas primaron aquellas de tipo superficial queratini­zadas.

Se apreció que la introducción del macho al rebaño en observación, produjo una regularización en el comportamiento cíclico y citológico vaginal.

Discusión

La duración de los ciclos estrales durante el período analizado está en promedio dentro de la descrita en la literatura para el país (Valdés, 1984) y en el extranjero (Foote, 1981), por lo que se deduce que los animales en estudio presentan normalidad ová­rica.

Los frotis vaginales obtenidos en este trabajo permiten aseverar que en la cabra criolla ciclante, lactante o seca, es posible evidenciar los diferentes períodos del ciclo estral a través de los cambios de morfología y tipos celulares que ocurren en la vagi­na por efecto del diferente equilibrio hormonal que caracteriza dichas etapas.

Al igual que lo descrito por Jarosz y Cols., (1971), en este ensayo el inicio del estro citológico experimentó un retraso de un día con respecto a las manifestaciones externas del celo, a su vez, los autores señalados indican que en razas como la Pigmea y Toggenburg, el celo conductual y citoló­gico se prolonga por 3 a 4 días, mientras que nues­tras observaciones indican una duración de 1 a 2 días, coincidiendo con lo aseverado por Valdés (1984), quien determinó una duración de 32 horas promedio para el celo en la raza criolla chilena.

La respuesta citológica vaginal a la influencia hormonal en la cabra criolla es altamente sensible, así al igual que lo descrito por Jarosz y Cols., (1971) en razas caprinas lecheras, la queratiniza­ción celular se inicia en proestro y es máxima en estro, correspondiendo a los períodos con predomi­nio hormonal estrogénico. Situación similar ha sido descrita para ovejas (Robinson y Moore, 1956) y perras (Schutte, 1967b; Mialot, 1983).

Por otra parte, la aparición de leucocitos en los frotis observados, guarda una estrecha relación con lo descrito en diversas especies por otros autores (Robinson y Moore, 1956; Schutte, 1967b; Jarosz y Cols., 1971; Mialot, 1983); siendo este fenómeno motivado por el predominio de progesterona y por lo tanto caracterizando visualmente el diestro, en conjunto con la aparición de células basófilas.

Otro aspecto interesante, en estas observacio­nes, lo constituye la aparición de las células de metaestro y de las células 'foam' que han sido descritas en la perra (Schutte, 1967b; Mialot, 1983), en los días inmediatamente posterior al celo.

Coincidiendo con lo reportado por Jarosz y Cols. (1971), en nuestras observaciones no se encontra­ron eritrocitos en los frotis, al igual que lo que ocurre en ovinos (Robinson y Moore, 1956), y a diferencia de los descritos en la perra (Schutte, 1967b), desde el comienzo del proestro y durante la etapa del celo.

De acuerdo a los hallazgos aquí informados, el método citológico parece útil como una forma de apreciar respuestas hormonales en la mucosa vagi­nal. Mediante su uso puede determinarse el mo­mento óptimo de la monta o inseminación, que sería aquel en que hay predominio de células superficia­les queratinizadas o bien el día en que el índice acidófilo (número de células acidófilas/número de células basófilas) es máximo.

Referencias

FOOTE, W.C. Female reproductive physiology in the goat. Dairy Goat J. 59: 46-53, 1981.

JAROSZ, S.J., R.J. DEANS, W.R. DUKELOW. The reproductive cycle of the African Pigmy and Toggenburg goat. J. Reprod. Fert. 24: 119-123. 1971.

MIALOT, J. P. Les frotis vaginaux chez la chienne. Recueil Méd. Vét. 159: 965-968. 1983.

ROBINSON, T.J., N.W. MOORE. The interaction of oestrogen and progesterone on the vaginal cycle of the ewe. J. Endocrinol. 14: 97-109. 1956.

SCHUTTE, A. P. Canine vaginal cytology. I. Tecnique and cytolo­gical morphology. J. Small Anim. Pract. 8: 301-306. 1976a.

SCHUTTE, A.P. Canine vaginal citology. II. Cyclic changes J. Small Anim. Pract. 8: 307-311. 1967b.TAKAHSHI, S. Atlas color. Citología del cáncer. Buenos Aires. Editorial Panamericana. 572 p., 1982.

VALDÉS, F. Estudio de algunas características reproductivas de la especie caprina y eficiencia de la inseminación artificial con semen congelado. Tesis. Santiago. Escuela de Ciencias Veterinarias.Facultad de Ciencias Agrarias, Veterinarias y Forestales. Universidad de Chile. 72 p., 1984.

Recibido abril 1987, aprobado junio 1987.