Introducción

Se conoce una serie de afecciones broncopulmona­res de los equinos que producen una disminución importante del rendimiento competitivo de estos ejemplares (Shapland y col., 1981). Entre los trata­mientos a que se recurre en estos casos, podemos mencionar el uso de variados esquemas terapéuti­cos que incluyen: estrógenos conjugados y otros hemostáticos, diuréticos de asa, corticoides y bron­codilatadores (Thomson y McPherson, 1983).

Entre los broncodilatadores empleados en equi­nos fina sangre se incluye drogas parasimpaticolíti­cas (sulfato de atropina) y simpaticomiméticas. A este último grupo pertenece el clorhidrato de clen­buterol, agonista beta-2-adrenérgico selectivo, cuyo efecto broncodilatador se logra a través de la estimulación de los receptores beta-2-adrenérgicos ubicados en la musculatura lisa bronquial (Short, 1985).

En el hombre se ha comprobado que los fárma­cos beta-2-adrenérgicos inducen la captura de pota­sio hacia el territorio muscular con el consiguiente efecto atenuador de la kalemia (Wang y Clausen, 1976); y, como los procesos vitales de todas las células son regulados en gran medida por su poten­cial de membrana en reposo, siendo a su vez este potencial determinado principalmente por la rela­ción entre las concentraciones intra y extracelulares de potasio (Williams y col., 1986), alteraciones de esta relación pueden ser la causa de un menor rendi­miento muscular, reflejado en una baja de la capaci­dad locomotiva (Carisson y col., 1978).

Por otro lado, se sabe que tanto en el hombre como en los animales la administración de agonis­tas adrenérgicos pueden ejercer un efecto antiinsulí­nico y glicogenolítico, causando en ellos el alza de la glicemia circulante (Romero y col., 1982).

Debido a la importancia que reviste la glicemia para el metabolismo energético del animal, a la implicancia funcional que tienen los niveles de potasio circulantes en la excitabilidad neuromuscular, a los favorables efectos observados en humanos mediante el uso de agonistas beta-2-adrenérgicos en el tratamiento de la parálisis hiperkalémica familiar (Wang y Clausen, 1976); y, puesto que no se dispo­ne de suficiente información respecto a los efectos metabólicos de estos agonistas en el equino fina sangre, en este trabajo nos hemos propuesto estu­diar la acción del clenbuterol sobre las variables señaladas en equinos en reposo y ayuno.

 Financiado por proyecto FONDECYT 153/88.

Materiales y métodos

Se utilizaron 30 equinos fina sangre inglés, de am­bos sexo, entrenados para equitación, de 500 a 550 kg de peso y cuyas edades fluctuaron entre 7 y 15 años. Durante los 30 días previos al experimento se evitó la administración de cualquier tipo de fárma­cos y los ejemplares fueron alimentados con una dieta fija constituida por heno de alfalfa, avena y agua ad-libitum.

El diseño experimental incluyó sólo ejemplares considerados clínicamente sanos, toda vez que sus constantes fisiológicas estuvieron dentro del rango de normalidad para la especie, para ello se conside­ró, frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, vo­lumen globular aglomerado, proteínas plasmáticas totales, tiempo de llenado capilar, estado de muco­sas y turgescencia de la piel.

A estos ejemplares se les administró por vía oral, a las 8:00 hrs. AM, una suspensión acuosa que contenía 0,8 µg de clorhidrato de clenbuterol (Broncotosil ®)*   por kg de peso corporal y se les extrajo muestras de sangre por punción yugular, con y sin heparina sódica como anticoagulante, minutos antes (pretratamiento) y al cabo de 1 y 2 horas después de la administración de la droga (post-tratamiento), mientras eran mantenidos en re­poso en su pesebrera, sin alimento disponible.

En las muestras de sangre sin anticoagulante, recién obtenidas, se determinó glicemia mediante el uso de tiras Dextrostix® (determinación basada en el método enzimático de la glucosa-oxidasa en fase sólida, según Jarret y col., 1970), leídas en un fotómetro de reflexión Glucometer®.

En plasma obtenido por centrifugación a 3.000 g por 10 minutos de las muestras heparinizadas se procedió a la medición del potasio plasmático me­diante fotometría de llama en un equipo IL 343, con estándar interno de litio.

Con el fin de evaluar las diferencias entre las condiciones experimentales a los 60 y 120 minutos postadministración, con respecto a la condición ba­sal o pretratamiento, los resultados fueron someti­dos a análisis estadístico mediante análisis de va­rianza y la prueba de comparaciones múltiples de 't' de Student (Dunnett, 1964).

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Nota

 * Donación de Laboratorio Profarma.

Resultado y discusión

Aunque las conclusiones de este estudio pueden proyectarse preferentemente hacia el equino fina sangre inglés de carrera, se prefirió diseñarlo en ejemplares entrenados para equitación, pertene­cientes a una institución castrense, con el fin de contar con la certeza absoluta de que no recibirían otro tratamiento ajeno al diseño experimental.

Los valores de glicemia y kalemia obtenidos en las muestras pretratamiento fueron 87,4 ± 18,9 mg/dl y 4,2 ± 0,8 mmol/1, respectivamente (cuadro 1), los cuales coinciden con los valores normales para esta condición entregados por Warwick (1987) y Ricketss (1987).

La glicemia, después de 1 y 2 horas de adminis­trado el fármaco, fue 91,4 ± 20,0 mg/dl y 90,3 ± 17,2 mg/dl, respectivamente, valores similares (p > 0,05) a los pretratamiento (cuadro l).

CUADRO 1 EFECTO DEL CLENBUTEROL ORAL SOBRE LA GLICEMIA Y KALEMIA DE EQUINOS FINA SANGRE INGLES

Condición

Número de muestras

Glicemia

Kalemia

(mg/dl ± DE

Rango

(mEq/1 ± DE

Rango

Pretratamiento 60 minutos

30

87,4 ± 18,9

61-145

4,2 ± 0,8

3,3-6,4

post-tratamiento 120 minutos

30

91,4 ± 20,0

66-170

3,9 ± 0,5*

2,9-5,1

post-tratamiento

30

90,3 ± 17,2

65-156

3,8 ± 0,6*

2,8-5,7

*Diferencia significativa con respecto a la condición de pretratamiento (p < 0,005)

La ausencia de un incremento significativo en la glicemia posterior al tratamiento, difiere del efecto hiperglicemiante comunicado para la droga por di­versos autores, atribuido a su acción glicogenolítica y bloqueo insulínico, pero está en concordancia con los resultados de Snow (1979), también en equinos, utilizando otro agonista beta-2-adrenérgico selecti­vo (Salbutamol) y en el que no fue posible detectar cambios en la glicemia post-tratamiento.

La concentración de potasio plasmático descen­dió significativamente después de la administración de la droga. Al cabo de 1 hora se obtuvo un valor promedio de 3,9 ± 0,4 mmol/l, el que fue significa­tivamente menor que los 4,2 ± 0,8 mmol/1 obteni­dos en condiciones basales (p < 0,05) (cuadro 1). Esta disminución de la kalemia, producida por el clenbuterol, ha sido ya descrita en humanos, exis­tiendo consenso en que el mecanismo de acción sería a través de la estimulación de receptores beta­2-adrenérgicos, que conducirían a una activación de la adenilcliclasa, con un posterior incremento funcional de la bomba Na-K ATPasa y paso del potasio desde el intersticio hacia el citoplasma (De Fronzo y col., 1981; Williams y col., 1986); De allí, su uso en el tratamiento de la parálisis hiperkalémi­ca familiar, caracterizada por un incremento acen­tuado de la kalemia postejercicio, lo que conduce a trastornos neuromusculares (Wang y Clausen, 1976).

Es posible que los fármacos agonistas beta-2­adrenérgicos evidencien mejor su acción sobre la kalemia después de un ejercicio muscular, evitando un excesivo incremento del potasio plasmático más allá del necesario para asegurar un efecto vasodila­tador junto con la adenosina (Robinson y Collier, 1979; Cheung, 1982). Por otra parte, es posible que durante el ejercicio el control de la kalemia esté regulado por los elevados niveles de catecolaminas circulantes (De Fronzo y col., 1981, Martínez y col., 1988).

Referencias

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Recibido el 8 de enero de 1990, aprobado el 2 de marzo de 1990.