Comunicaciones

  • Intoxicación por palqui (Cestrum Parqui L'herit) en camélidos domésticos mantenidos en el secano de la Zona Central de Chile

Resumen

Description of seven cases of poisoning in alpacas (Lama pacos) and llamas (Lama glama) in a far near the Andes mountains in the central zone of Chile. This is the first case reported in south american camelids.

Key words: 'Palqui' poisoning, alpaca, llama. Palabras claves: Intoxicación por palqui, alpaca, llama.

Abstract

Description of seven cases of poisoning in alpacas (Lama pacos) and llamas (Lama glama) in a far near the Andes mountains in the central zone of Chile. This is the first case reported in south american camelids.

Key words: 'Palqui' poisoning, alpaca, llama. Palabras claves: Intoxicación por palqui, alpaca, llama.

Introducción

El palqui o duraznillo negro (Cestrum parqui L’Herit) es un arbusto de hojas persistentes, de olor desagradable característico, que presenta flores amarillas pequeñas dispuestas en racimos terminales y axilares, cuyos estambres, engrosados en su extremo distal, semejan un martillo ('ketrom' = martillo). Alcanza hasta 1,5 m de altura, posee hojas lanceoladas simples y las semillas que produce son de color negro violáceo cuando están maduras; en el verano alcanzan un diámetro esferoidal de 5 mm aproximadamente. Las hojas y los frutos de esta Solanácea contienen alcaloides, glucósidos y saponina. Los frutos encierran una mayor concentración de tóxicos que las hojas, lo que explica la mayor frecuencia de intoxicaciones a fines de la temporada estival cuando la mayor parte de las plantas de la pradera están secas y la única que se mantiene verde es el palqui.

Este cuadro tóxico, casi siempre fatal, se ha descrito en bovinos, ovinos, caprinos, equinos, porcinos y aves. Esta comunicación es la primera que se realiza en camélidos domésticos. Los trabajos de Messner (1918 y 1929) en Uruguay, describen esta toxicosis en rumiantes. En 1930 Descaseaux lo hace en Chile donde, posteriormente, se publican los informes de San Miguel (1938) y Pérez y Andersen (1953). En Argentina, los trabajos de Ragonese (1956) y de López (1979). Lavers en 1953 y Kelly en 1984 hacen sendas presentaciones en Australia. En Italia lo hace Franco (1952). Dentro de esta escasa literatura, algunos autores han reproducido la enfermedad con lesiones similares a los casos de terreno (Flores, 1936; Pérez, 1953; Mc Lennan, 1984).

En general, existe una total coincidencia para afirmar que la intoxicación por palqui es, casi siempre, mortal y de carácter crónico solapado mientras las toxinas se van acumulando para, súbitamente, reagudizarse y generar cuadros agudos o peragudos que pueden emular una enfermedad infecciosa aguda.

La lesión más importante se encuentra en el hígado que está aumentado de tamaño, turgente; tanto en la superficie como en los cortes se aprecian cordones delgados de color rojo-pardo que forman una redecilla dentro de la cual aparecen puntos claros de tejido hepático de color amarillo-oro o anaranjado. Los cordones representan la zona perilobulillar o la porción uno del denominado acino hepático, que está congestiva, en cambio los puntos claros corresponden a distrofias o a necrosis centolobulillares o zona tres del acino. Las primeras publicaciones realizadas en Chile denominan esta lesión macroscópica como 'reticulado tóxico', locución que ha perdurado entre los médicos veterinarios de terreno por ser muy descriptiva y de fácil memorización. En realidad se trata de una hepatitis necrótica tóxica aguda en el 'post mortem' que ha sufrido un curso previo asintomático de varios días de duración. Otras lesiones, inespecíficas por cierto, son petequias y equímosis en la mucosa bronquial, en el epicardio y endocardio. La mucosa del gastroenterón también presenta hemorragias focales que podrían explicarse por deficiencia de factores coagulantes de origen hepático, por acción de los tóxicos o sus metabolitos y por hipoxia.

La signología, que se ha podido apreciar en los pocos animales que hacen un curso agudo, se caracteriza por la aparición súbita de una excitación nerviosa generalizada, temblores musculares, debilidad en el tren posterior, disnea, pulso acelerado, marcha vacilante, parálisis y muerte angustiosa. El curso es de 4 a 8 horas. La mortalidad sobrepasa el 80%. En los ovinos hay una paresia y luego parálisis del tren posterior, apatía sensorial, coma y muerte.

Descripción de los casos

Los hechos patológicos comentados pertenecen a un piño o rebaño de aproximadamente 120 alpacas (Lama pacos) y 20 llamas (Lama glama) de diferentes edades que se mantienen en Peldehue, Colina, localidad ubicada a 30 km al NE de Santiago. Estos camélidos forman parte de un proyecto de investigación de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile y el criadero El Litral. La zona de Colina corresponde a un secano de pre-cordillera caracterizado por una marcada diferencia entre el período de máxima productividad de la pradera y el tiempo seco en el cual, prácticamente, no hay forraje verde. Las praderas son de pastos naturales más un estrato arbustivo de espinos (Acacia caven), algarrobos (Prosopis chilensis), peumos (Peumus spp.), boldos (Peumus boldos) litre (Litrea caustica), higueras (Ficus carita), álamos (Populus nigra) y otros. Todos estos estratos son consumidos por los animales en una proporción que varía según la estación del año. En el período de abundante producción de pastos el consumo es, exclusivamente, de la estrata herbácea con muy poco ramoneo. En la época de sequía este ramoneo aumenta considerablemente, lo que se aprecia con mayor intensidad en las llamas, ya que las alpacas siguen tratando de obtener su alimento a nivel del suelo y ramonean muy poco.

La presentación de las intoxicaciones por palqui coincidió con un cambio de zona de pastoreo en el período seco. El nuevo potrero tenía algo de pasto y palqui en forma abundante. El primer caso ocurrió a fines del mes de noviembre en una llama adulta, preñada y en buen estado sanitario. Se trató de una muerte súbita sin signología previa. En la necropsia, además de las lesiones características, se encontraron semillas y hojas de palqui en el rumen. Después de esta situación los animales se mantuvieron confinados con alimentación en el lugar hasta eliminar la planta de los potreros. A fines de diciembre se reinició el pastoreo en potreros aparentemente 'limpios' de la planta tóxica. A principios de enero, a pocas horas de haber llegado los animales a los corrales nocturnos, una alpaca hembra preñada murió en forma repentina y al día siguiente otra corrió igual suerte. En ambos casos no hubo signología previa. En la necropsia se encontraron semillas de palqui y algunas de cicuta (Conium maculatum) y de laurel cerezo (Prunus laurocerasus). Tres días después murieron en este confinamiento, sin haber salido de nuevo a potrero, cuatro alpacas que mostraron signos de decaimiento, postración, anorexia, sin rumia, cólico abdominal, meteorización, estreñimiento e hipotermia. Estos animales estaban en contacto estrecho con otros que no sufrieron ningún percance. Todos los animales intoxicados corresponden a hembras adultas preñadas salvo una alpaca. En los machos no se registraron casos de intoxicación debido a que los reproductores se mantienen en confinamiento permanente.

El examen histopatológico coincidió con lo descrito por la literatura, es decir, una hepatosis con necrosis centrolobulillar y una marcada congestión perisférica. En el corazón se encontró una gran cantidad de quistes de sarcosporidios (?) sin reacción inflamatoria. En el pulmón un edema generalizado y algo de infiltración linfocitaria peribronquial y bronquiolar.

Comentarios

Los casos informados coinciden con las condiciones epidemiológicas que acompañan a esta toxicosis. Falta de forraje verde, traslado de animales a un potrero que contenía plantas tóxicas. Los camélidos, fuera de su hábitat natural que no tiene el palqui, desconocieron la planta y la consumieron, a pesar de su olor y sabor amargo, acuciados por el hambre. Los animales del lugar o 'criollos' no consumen el palqui.

La limpieza y eliminación de las plantas debe hacerse con la destrucción de las raíces, ya que si éstas quedan, los renuevos, al parecer campesino, contendrían una mayor proporción de tóxicos.

En general, las medidas preventivas deberán ser más estrictas durante el período de aclimatación y acostumbramiento de los camélidos domésticos a las nuevas condiciones ecológicas. En estos aspectos tanto el manejo como la patología tienen varios problemas e interrogantes aún por resolver. La descripción y el hallazgo de estos casos sirven para alertar a las futuras explotaciones de estas importantes especies de producción pecuaria.

Referencias

BARDISA, L. 1946. Estudio farmacológico del Cestruin parqui. Tesis. Concepción. Facultad de Química y Farmacia. Universidad de Concepción.

DESCAZEAUX, J. 1930. Intoxicacion des ruminants par Cestrum parqui. Comptes Rendues Societé de Biologie 3: 240-241.

FLORES, B. 1936. Lesiones anatomopatológicas producidas por intoxicación de Cestrum parqui en animales de experimentación. Tesis. Santiago. Facultad de Medicina Veterinaria. Universidad de Chile.

MC LENNAN, M. W.; W. R. KELLY. 1984. Cestrum parqui (Green cestrum) poisoning in cattle. Austr. Vet. J. 61: 289-291.

PÉREZ M.; H. ANDERSEN. 1953. Intoxicación de los animales con Cestrum parqui L'Herit. Rev. Soc. Med. Vet. Chile 4: 1-6.

RIET-CORREA F.; SCHILD A.; MENDEZ M.; PINHEIRO M., 1986. Intoxicao por Cestrum parqui (Solanaceae) em bovinos no Rio Grande do Sul. Pesq. Vet. Bras. 6: 111-115.

SAN MIGUEL, J. 1938. Intoxicación por palqui. Bol. Soc. Med. Vet. (Chile). 1: (4-5) 55-56.

Recibido el 25 de enero de 1993, aprobado el 31 de mayo de 1993.