Casos clinicos

  • Panleucopenia viral felina complicada por una intoxicación con ácido acetisalicílico

Resumen

Se describe el caso de un felino adulto con panleucopenia, agravado por una sobredosificación con ácido acetilsalicílico. Se analizan los hallazgos de laboratorio y de patología.

Palabras claves: Panleucopenia felina.

Abstract

A case about an adult cat with panleukopenia virus infection who became grave with salicylate toxicity is described. Hematology and pathology findings are analyzed.

Key words: Panleukopenia virus infection.

 

 

Abstract

Se describe el caso de un felino adulto con panleucopenia, agravado por una sobredosificación con ácido acetilsalicílico. Se analizan los hallazgos de laboratorio y de patología.

Palabras claves: Panleucopenia felina.

Abstract

A case about an adult cat with panleukopenia virus infection who became grave with salicylate toxicity is described. Hematology and pathology findings are analyzed.

Key words: Panleukopenia virus infection.

 

 

Introducción

La panleucopenia es una enfermedad viral entérica, sistémica, aguda de los gatos, caracterizada por leucopenia, diarrea, fiebre, deshidratación, depresión y alta mortalidad. Es producida por un virus DNA clasificado en la familia Parvoviridae. Los felinos jóvenes son más susceptibles que los adultos, los cuales a menudo hacen infecciones subclínicas. El período de incubación es generalmente entre cuatro a cinco días. La enfermedad puede variar de forma, desde una presentación sobreaguda hasta una subclínica (Barr y col., 1995).

En la forma aguda o típica de la enfermedad, el paciente está febril (40° - 41,6°C), con emesis persistente, con severa diarrea fétida, la cual puede contener sangre y/o fibrina, con el consecuente desequilibrio electrolítico y deshidratación rápida (August, 1989). Además, estos pacientes desarrollan caquexia y una hipotermia progresiva. La muerte sobreviene por la deshidratación y/o endotoxemia por microorganismos gram negativos, o por coagulación intravascular diseminada (Scott. 1987). Otros signos menos comunes son ictericia, estomatitis necrótica o ulcerativa, iritis, infecciones secundarias, hemorragias cutáneas (Scott., 1987). La mortalidad puede variar desde un 25 a un 90% en la presentación aguda (Barr y col., 1995).

El diagnóstico clínico se basa en la historia, signos clínicos y hematológicos (Barr y col., 1995).

Los salicilatos son drogas que se han usado en medicina por siglos. En el grupo de los salicilatos se incluyen el ácido acetilsalicílico, salicilato de sodio y diflunisal. La Aspirina o el ácido acetilsalicílico, es la droga más usada como analgésico, antiinflamatorio y antipirético (Davis, 1980).

Los dueños de perros y gatos a menudo emplean comprimidos de aspirina para tratar inflamaciones o dolores en sus mascotas. Los preparados están dosificados para el ser humano, por lo cual no resulta infrecuente observar pacientes con patologías primarias, complicadas con intoxicaciones con salicilatos, especialmente en los felinos.

La aspirina y otros salicilatos son rápidamente absorbidos desde el estómago e intestino delgado proximal, siendo favorecida su absorción en un medio ácido. Una vez absorbido pasa a la sangre, uniéndose a la albúmina en un 50 a 70% y es rápidamente distribuido a fluidos extracelulares de diferentes tejidos. El ácido salicllico penetra al líquido sinovial, peritoneal, saliva y leche, además atraviesa la barrera placentaria y en forma limitada la barrera hematoencefálica (Handagama, 1986).

Los principales usos de los salicilatos en medicina veterinaria son en el manejo de la inflamación, en tratamientos de artritis reumatoidea, lupus eritematoso, espondilitis, osteoartritis, dolores musculares, post quirúrgicos y dentales (Davis, 1980).

Las dosis sugeridas varían de acuerdo a la especie y al tipo de patología que se trate; así por ejemplo Jenkins (1985) recomienda 10 a 20 mg/kg cada 12 horas como antiinflamatorio en el canino; Handagama (1986) recomienda 10 mg/kg cada 24 horas como antiinflamatorio en el felino.

Las diferencias de dosis entre estas dos especies obedecen a la prolongada vida media biológica en el gato (44,6 horas a 25 mg/kg) respecto al perro (7,5 horas con dosis de 25 mg/kg) (Yeary, 1973 y Oehme, 1986).

En esta comunicación se expone el caso de un felino sospechoso de estar cursando con una panleucopenia viral felina, quien además presentaba una intoxicación con dosis masivas de aspirina; se comentan las alteraciones clínico-patológicas observadas.

Descripción del caso clínico

Historia

Llega a la Clínica de Especies Menores de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias un felino de 3,5 kg de peso, macho, de aproximadamente un año de edad, con antecedentes de decaimiento y anorexia progresiva desde hace cinco días.

El paciente había sido tratado por su dueño con ácido acetilsalicílico, Aspirina, en dosis de 1 comprimido de 500 mg cada 24 horas por 4 días, sin que observaran mejoría de él, por lo que acude a la Clínica de la Facultad.

Examen clínico

Se encontró un paciente decaído, anoréxico, deshidratado, con membranas mucosas pálidas, temperatura rectal de 41°C y una diarrea sanguinolenta. Además, se observaron petequias y equimosis en el subcutáneo de toda la superficie corporal (Figura 1).

Figura 1. Hemorragias subcutáneas y diarrea sanguinolenta.

Se extrajo una muestra de sangre para hemograma (Cuadro 1) y perfil bioquímico, las cuales fueron analizadas en el Laboratorio Clínico de dicha Facultad.

CUADRO 1 HEMOGRAMAS REALIZADOS EN EL FELINO DESPUÉS DE LA INGESTIÓN DE DOS GRAMOS DE ÁCIDO ACETILSALICÍLICO

Fecha Día 1 Día 2
Eritrocitosis/ul 2.890.000 -
Hemoglobina g/dl 8,8 4,2
VGA % 25 11
V.C.M. fl 86 -
C.H.C.M. % 35 38
Reticulocitosis % 0,4 -
Poiquilocitosis - 4
Leucositosis/ul 300 200
Banda/ul 30 -
Segmentados/ul 225 -
Linfocitos/ul 30 -
Monocitos/ul 15 -

El paciente fue hospitalizado y mantenido con un tratamiento de soporte a base de suero ringer lactato (150 ml cada 12 horas) y gentamicina (6 mg cada 12 hr).

Al día siguiente el paciente no manifestó cambios en su condición física, salvo la presencia de abundantes deposiciones muy acuosas y sanguinolentas. La temperatura corporal se mantuvo en 41'C y se continuó con el mismo tratamiento.

Al tercer día de estar hospitalizado, el paciente se encontró más deteriorado aún, siguiendo con diarreas abundantes. Nuevamente se extrajo una muestra de sangre para hemograma (Cuadro 1) y se continuó con la hidratación.

En la madrugada del cuarto día el paciente fallece espontáneamente y se le realizó necropsia.

Exámenes de laboratorio

En el primer hemograma se observó una anemia marcada, normocítica normocrómica sin respuesta medular, además se evidenció una marcada neutropenia, linfopenia y monocitopenia. En el perfil bioquímico no se observaron alteraciones.

Al segundo hemograma la situación anterior se vio más acentuada, tanto en la serie roja como en la serie blanca, imposibilitando, incluso, hacer la cuenta diferencial de leucocitos.

Necropsia

A la necropsia se observó ictericia, hemorragias multifocales en diferentes órganos como corazón, vejiga, pulmones, riñones, estómago, íleon, encéfalo y en subcutáneo (Figuras 2 y 3). Además, se observaron úlceras gástricas y una enteritis hemorrágica, con aumento de volumen en los ganglios linfáticos mesentéricos, los cuales también se encontraban hemorrágicos.

Figura 2. Mucosa estomacal con múltiples úlceras sanguinolentas en su superficie. 

Figura 3. Mucosa estomacal con mayor aumento.

Al examen microscópico se encontró: Corazón con hemorragias subendocárdicas y miocárdicas (Figura 4). El hígado presentó focos hemorrágicos, además de congestión y gran cantidad de pigmentos biliares y hemosiderina en macrófagos. En riñón se encontró focos de infiltración linfocitaria en el intersticio. El encéfalo presentó hemorragia meníngea y edema cerebral leve. En los ganglios linfáticos mesentéricos había hemorragia marcada; y en intestino delgado se encontró aplanamiento de las criptas y células epiteliales, además de necrosis y hemorragia de la lámina propia.

Figura 4. Corazón y pericardio con hemorragias.

Discusión

En este paciente, considerando la historia clínica, la signología de éste, el hemograma y los hallazgos anatomopatológicos, se trataría de panleucopenia viral felina, la cual se vio agravada por la sobredosificación con aspirina.

El paciente presentó todas las alteraciones de una panleucopenia viral felina, con mayor o menor intensidad; además hubo profusas y abundantes hemorragias no características de esta enfermedad, indicando que existiría algún problema en los mecanismos de hemostasis.

Otro signo que llamó la atención es que el paciente presentó fiebre alta desde el principio y ésta se mantuvo e incluso aumentó hasta la muerte, esta situación no es frecuente en un felino con panleucopenia, ya que ellos generalmente comienzan a mostrar hipotermia a medida que el cuadro va progresando. Esta diferencia es atribuible a la medicación excesiva con aspirina; lo cual se fundamenta con lo comunicado por Oehme (1988), quien reconoce la fiebre alta como uno de los signos de intoxicación por salicilatos en el felino.

Además, al analizar los exámenes de laboratorio de un paciente con panleucopenia viral felina se observa comúnmente un recuento de menos de 4.000 células blancas / ul, siendo de muy mal pronóstico recuentos inferiores a 2.000 leucocitos /ul. La bioquímica sanguínea en estos casos es inespecífica, observándose a veces una azotemia prerrenal debido a la deshidratación (August, 1989).

En este caso no hubo alteraciones en los valores del perfil bioquímico, situación esperable en caso de panleucopenia (August, 1989) e intoxicación con salicilatos.

Las descripciones de intoxicación aguda por ácido acetilsalicilico comunican pacientes con depresión, vómito, anorexia, hipertermia, alteraciones ácidobase, desbalances electrolíticos, daño renal, hemorragia, convulsiones, coma y muerte (Handagama, 1986), ajustándose esto parcialmente a lo observado en este caso descrito. En la intoxicación crónica se encuentran úlceras gástricas, las cuales pueden perforarse, depresión de médula ósea (especialmente en gatos) y hepatitis (Davis, 1980; Oehme, 1986). La signología encontrada en este paciente es una mezcla de estas dos descripciones, por lo tanto, se trataría de una intoxicación subaguda.

Referencias

AUGUST, J.R., 1989. In: Ettinger, S.J.: Textbook of Veterinary Internal Medicine. Third Edition, Philadelphia, W.B. Saunders Co. pp. 314-315.

BARR, M.C., OLSEN, CH. W. y SCOTT, F.W., 1995. In: Ettinger, S.J.: Textbook of Veterinary Internal Medicine. Fourth Edition. Philadelphia, W.B. Saunders Co. pp. 409-439.

DAVIS, L.E., 1980. Clinical pharmacology of salicylates. J. Am. Vet. Med. Assoc. vol. 176: pp. 65-66.

HANDAGAMA, P., 1986. Salicylate toxicity. In: Kirk, R.W.: Current Veterinary Therapy IX. Philadelphia, W.B. Saunders Co. pp. 524-527.

OEHME, F.W., 1986. Aspirin and acetaminophen. In: Kirk, R.W.: Current Veterinary Therapy IX. Philadelphia, W.B. Saunders Co. pp. 188-190.

SCOTT, F.W., 1987. Panleukopenia. In: Holzworth, J.: Disease of the cat. Philadelphia, W.B. Saunders Co. vol. 1: p. 182.

YEARY, R.A., Swanson, W., 1973. Aspirin dosages of the cat. J. Am. Ve. Med. Assoc. vol. 163: pp. 1177-1178.