Editorial

  • Cambios y Universidad

Resumen

Abstract

El mundo está experimentando cambios increíbles en el último tiempo y frente a dichas transformacio­nes existen grupos de individuos que se adaptan y se comprometen con facilidad a ellas; en cambio otros grupos se colocan en una actitud de rechazo y se aferran con fuerza a sus creencias tradicionales. Al respecto, los cambios que estamos viviendo casi no dejan tiempo de adaptación, puesto que su velocidad no nos deja posibilidades de reflexionar la orientación que debemos seguir, de allí que parece apropiado prepararse a dar respuestas casi inmediatas por un lado y por otro tener definidos posibles escenarios, con sus respuestas, a fin de adecuarse a este nuevo tipo de demandas.

A modo de ejemplo, la revolución de la tecnología de la información ha tenido frutos en el desarrollo de todas las ciencias, incluidas por supuesto las de sanidad y productividad animal, puesto que los laboriosos cálculos que tardaban meses y hasta años hoy se pueden efectuar en minutos, lo cual acelera concomitantemente las posibilidades de decisión. En otra perspectiva, como lo plantea Wriston (1988), el conocimiento científico se duplica ahora en 13 años y es así como los individuos o grupos que se actualizan tienen un poder mayor frente a los que no lo hacen, por lo cual es posible que hasta se produzcan cambios en las estructuras de poder.

Es abismaste constatar que la arena sea materia prima para la elaboración de microcircuitos de computadoras y que la arcilla lo sea para las cerámicas superconductoras, lo cual aumentará en gran medida la velocidad del procesamiento de datos y modificará el valor de los recursos naturales. Por ello es que aparecen como importantes elementos despreciables y otros que son considerados fundamenta­les, pueden dejar de serlo en poco tiempo más. Un ejemplo ligado al que hacer en Ciencias Animales es el gran uso de desechos de diferentes orígenes vegetales y animales en su reciclaje en alimentación animal, lo cual tiende a solucionar un problema ambiental y económico, pero que abre nuevos desafíos en relación con los efectos acumulativos de subproductos en las carnes.

Es en esta perspectiva de cambios en las que la Universidad de Chile se ve inmersa en esta década en que termina el siglo xx y sus autoridades conscientes de ello se están demostrando capaces de comprender y dominar el cambio a través de diferentes acciones. Entre ellas, se encuentra el incorporar a toda la comunidad académica en un desafiante ejercicio de planificación estratégica, que debe proyectar todo el intelecto de sus miembros de manera tal, que el futuro de la Universidad sea el fruto del conjunto comprometido de su comunidad. Por otra parte, la comunidad académica se está enfrentan­do a situaciones de plantear proyectos no solamente de magnitudes más grandes sino que en forma transdiciplinaria, lo cual obligará a una integración mayor de las diferentes áreas del conocimiento, lo que es un imperativo, puesto que estamos cayendo en cuenta que la solución de cualquier problema requiere del enfoque sistémico y es en variables muchas veces despreciables por donde se ve el mejor acercamiento a la solución óptima.

Es recomendable que aquellos que mantienen una posición de excepticismo, ésta sea al menos con un sentido de observación positiva y de querer aprender, y no sea el ocultar actitudes diletantes, puesto que como se ha planteado, el mundo de cambios actual exige actitudes abiertas, optimistas y con espíritus juveniles que hagan entrar a la más antigua Universidad del país al siglo xxi con el entusiasmo y alegría de los jóvenes, pero con la experiencia, ponderación y madurez de los antiguos maestros académicos.