Trabajos Originales

  • Fisiología abomasal en cabritos lactantes. I. Velocidad de vaciamiento e influencia alimentaría

Resumen

El propósito de este trabajo fue estudiar la velocidad de vaciamiento abomasal en cabritos lactantes ali­mentados con leche de cabra y un substituto lácteo. Se utilizaron 19 animales con cánula duodenal reentrante, el grupo A fue alimentado con leche de cabra y el grupo B con un substituto lácteo. Las muestras de contenido duodenal se obtuvieron desde una hora antes de alimentarlos, hasta siete horas postali­mentación.

En ambos grupos el volumen de contenido duo­denal después de suministrado el biberón fue signi­ficativamente mayor al observado en los flujos ba­sales. Los animales alimentados con substituto lác­teo mostraron una mayor velocidad de vaciamiento abomasal en las primeras dos horas postingesta, y el volumen total obtenido por la cánula fue 20% más alto en el grupo B.

Los resultados sugieren un mayor efecto estimu­lador de la leche de cabra sobre la secreción salival, gástrica e intestinal. La mayor velocidad de vacia­miento abomasal observada en los animales alimen­tados con substituto lácteo, se debería a la forma­ción de un coágulo lácteo de menor calidad, forma­do por proteína diferente a la caseína.

Palabras claves: Fisiología abomasal, cabritos lactantes.

Abstract

The purpose of this work is to study the abomasal emptying rase in lactating kids fed with goat milk and a milk replacer. Nineteen animals with duodenal reentrant cannula wer used, group A was fed with goat milk and group B with a milk replacer. The samples e duodenal content were obtained from one hour before meal up to seven hours after meal.

In both groups the volume of duodenal content obtained after bottle feeding show significant difference with the basal volumes. The animals fed with milk replacer shows higher emptying rate in the first two hours after feeding, and the total volume obtaine through the cannula was 20% higher in group A. The results suggest a stimulating effect al the goat milk over the salivary, gastric and intestinal secretion. The higher abomasal emptying rate in animals fed with milk replacer might be a consequence of a lower quality intra-abomasal clot formed by a protein different to casein.

Key words: Abomasalphysiology, lactating kids.

 

Abstract

El propósito de este trabajo fue estudiar la velocidad de vaciamiento abomasal en cabritos lactantes ali­mentados con leche de cabra y un substituto lácteo. Se utilizaron 19 animales con cánula duodenal reentrante, el grupo A fue alimentado con leche de cabra y el grupo B con un substituto lácteo. Las muestras de contenido duodenal se obtuvieron desde una hora antes de alimentarlos, hasta siete horas postali­mentación.

En ambos grupos el volumen de contenido duo­denal después de suministrado el biberón fue signi­ficativamente mayor al observado en los flujos ba­sales. Los animales alimentados con substituto lác­teo mostraron una mayor velocidad de vaciamiento abomasal en las primeras dos horas postingesta, y el volumen total obtenido por la cánula fue 20% más alto en el grupo B.

Los resultados sugieren un mayor efecto estimu­lador de la leche de cabra sobre la secreción salival, gástrica e intestinal. La mayor velocidad de vacia­miento abomasal observada en los animales alimen­tados con substituto lácteo, se debería a la forma­ción de un coágulo lácteo de menor calidad, forma­do por proteína diferente a la caseína.

Palabras claves: Fisiología abomasal, cabritos lactantes.

Abstract

The purpose of this work is to study the abomasal emptying rase in lactating kids fed with goat milk and a milk replacer. Nineteen animals with duodenal reentrant cannula wer used, group A was fed with goat milk and group B with a milk replacer. The samples e duodenal content were obtained from one hour before meal up to seven hours after meal.

In both groups the volume of duodenal content obtained after bottle feeding show significant difference with the basal volumes. The animals fed with milk replacer shows higher emptying rate in the first two hours after feeding, and the total volume obtaine through the cannula was 20% higher in group A. The results suggest a stimulating effect al the goat milk over the salivary, gastric and intestinal secretion. The higher abomasal emptying rate in animals fed with milk replacer might be a consequence of a lower quality intra-abomasal clot formed by a protein different to casein.

Key words: Abomasalphysiology, lactating kids.

 

Introducción

La fisiología digestiva en rumiantes ha sido amplia­mente estudiada, estableciendo sus particulares ca­racterísticas que la diferencian de omnívoros y car­nívoros. No ha ocurrido lo mismo respecto a la etapa previa, esto es, la de neonato lactante, la que generalmente se ha asimilado a la de los monogástricos, obviando una serie de diferencias anatomofisiológicas propias de los rumiantes.

En el caso de los caprinos, estos estudios son aún más precarios, situación que se hace crítica al consi­derar la creciente utilización de la leche de cabra desde el punto de vista comercial, lo que hace necesario su reemplazo, como alimento del neonato lactante, por algún tipo de lactorreemplazante que no altere el equilibrio funcional de los órganos digestivos.

Sin duda que una de las fases críticas que garanti­za el aprovechamiento del alimento en el lactante es su estadía en el abomaso y su posterior paso, vía píloro, a duodeno (Roy y Stobo, 1975; Guilloteau y col., 1981; Guilloteau y Torillec, 1983).

Aunque las características que adquiere el conte­nido abomasal son fundamentales para la regula­ción del vaciamiento, al menos en el ternero lactan­te (Hunt y Knox, 1968; Bell y Holbrooke, 1979; Weber y col., 1982), no es menos cierto que las evidencias indican que dicho control se ejerce desde receptores duodenales (Mostaghini, 1973; Bell y Mostaghini, 1975; Smith y Sissons, 1978).

El conocimiento de la interacción abomasoduodenal en cabritos lactantes y su relación con las características del alimento es indispensable, con el propósito de elaborar y utilizar substitutos lácteos para la especie caprina, con el fin de alterar en la menor forma posible su normal fisiología digestiva.

 Financiado por proyecto A 2419. DTl. Universidad de Chile.

Material y métodos

Se utilizaron 19 cabritos lactantes criollos clínica­mente sanos, cuyas edades y pesos fluctuaron entre 21 y 45 días y 5,1 a 6,8 kilos, respectivamente, los que fueron mantenidos enjaulas individuales, bajo techo. Durante una semana, previa a los ensayos, se les acostumbró a recibir alimentación por biberón.

Los animales fueron intervenidos quirúrgica­mente, implantando una cánula duodenal reentrante a 5 cm del píloro (Ternouth y Buttle, 1973) para permitir la obtención y reingreso del contenido abo­maso-duodenal.

Los cabritos intervenidos fueron divididos al azar en 2 grupos, recibiendo cada grupo al momen­to del ensayo ya sea: a) leche de cabra: n = 10 animales, o b) lacto-reemplazante: n = 9 animales. El alimento fue suministrado 3 veces al día, cuando no correspondía ensayo o una sola vez en los días de experimentación. El volumen de administración única fue de 580 ml a 40ºC. En cada oportunidad de alimentación se tomó una muestra de 100 ml de cada dieta para su análisis posterior, conservándola a -20ºC. Estos análisis consistieron en: determina­ción de pH, contenido de los cloruros, osmolaridad, materia seca, proteína según el método de Kjeldahl y grasa por el método de Gerber.

El lactorreemplazante correspondió a una fór­mula comercial para terneros (Temesan®), prepa­rado al 10% en agua en 50ºC, más 30 ml de crema pasteurizada con 35% de materia grasa por cada litro de dieta, con el propósito de elevar el conteni­do graso del 1 al 3,5% equivalente a la leche ca­prina.

Las muestras de digesta abomasal se recolecta­ron cada 15 minutos desde una hora antes de la ingesta del alimento, para estimar ritmos basales, y hasta 7 horas postingesta, utilizando bolsas plásti­cas previamente taradas. El volumen total de cada muestra fue determinado gravimétricamente y lue­go de extraer 50 ml del contenido para realizar otros análisis; el remanente fue reingresado por el extre­mo reentrante de la cánula a una velocidad similar a la de vaciamiento, conservándolo a temperatura corporal por medio de un baño María.

Los resultados fueron sometidos a análisis de varianza en un diseño de parcelas divididas según el siguiente modelo:

 Yijk = u + αi + D(i)J + βk + (αβ)ik + εiJK

donde u = media poblacional; αi = efecto del tratamiento (i = l,2); D(i)j = efecto anidado de los sujetos dentro del tratamiento; βK = efecto del tiempo en el proceso de medición repetida de los individuos (k = 1 ....... 32); (α β)iK = interacción del tratamiento con tiempo y εiJK = residuo.

Se obtuvieron los siguientes estadígrafos: me­dias, desviación estándar, coeficiente de variación, error estándar de la media y varianza para muestras equivalentes al mismo tiempo. Las medias fueron sometidas a una comparación múltiple entre me­dias, basada en tamaños de muestra distintos de Student-Newman Keuls, según método computa­cional de Sokal y Rohlf (1969).

Resultados

La composición tanto de la leche de cabra como del substituto se detallan en el cuadro 1.

Las variaciones en el tránsito basal en función de cuatro horarios en la hora previa a la ingesta del biberón experimental, específicamente a -60, -45, -30 y -15 minutos, se detallan en el cuadro 2, observándose que los valores son relativamente ho­mogéneos.

CUADRO 1 COMPOSICIÓN DE LOS ALIMENTOS. LECHE DE CABRA Y SUBSTITUTO LÁCTEO
-

Leche

Substituto más crema

Materia seca (%)

12,53

8,75

Proteína (%) (N x 6,38)

5,10

2,05

Grasa (%)

3,58

2,70

pH

6,63

6,32

Cloruros (mEq/1)

45,59

22,47

Osmolaridad (mOs/1)

302,75

244,50

CUADRO 2 FLUJO ABOMASAL, VOLÚMENES BASALES PREVIOS A LA INGESTA

Tiempo (min)*

Leche (g)

Substituto (g)

-60

19,77

10,86

-45

23,88

17,78

-30

30,28

13,63

-15

17,18

48,62

*Minutos antes de ingesta.

La velocidad de vaciamiento abomasal expresa­da en gramos de digesta vaciados cada 15 minutos se señala en el cuadro 3. De éste se desprende que la media de vaciamiento para el grupo A (leche de cabra) fue de 29,22 ± 40,83 g/15 min, con un valor máximo de 250,9 y mínimo de 2,0 g/15 min. A su vez, el grupo B (substituto lácteo) presenta en pro­medio un valor de 35,13 ± 64,62 g/ 15 min, con un valor máximo de 452,0 y mínimo de 1,2 g/15 min.

CUADRO 3 VELOCIDAD DE VACIAMIENTO ABOMASAL POSTINGESTA (g/15 min)

Tiempo (horas)

   Leche ( ± D.E.)

  Substituto ( ± D.E.)

01:00

     99,54 ±  71,11

   189,98 ±38,45

01:15

     91,62 ± 61,50

   152,76 ±81,62

01:30

   105,75 ±  53,96

   124,05 ± 85,32

01:45

     81,82 ±  61,46

     64,28 ± 71,16

02:00

     73,54 ±  86,86

     19,32 ± 12,81

02:15

     50,43 ±  39,29

     13,12 ± 8,20

02:30

     24,66 ± 15,78

     14,91 ± 7,71

02:45

     17,60 ± 13,45

     11,34 ± 3,41

03:00

     26,13 ± 10,60

     26,98 ± 18,11

03:15

     19,67 ± 9,46

     11,72 ± 5,44

03:30

     19,52 ± 5,50

     23,52 ± 18,36

03:45

     11,97 ± 5,50

       7,12 ± 2,17

04:00

     15,88 ± 10,06

       9,40 ± 0,10

04:15

     17,30 ± 8,57

       9,93 ± 7,40

04:30

     13,18 ± 5,22

       9,75 ± 6,00

04:45

     16,07 ± 10,19

     13,83 ± 8,20

05:00

     12,13 ± 5,44

     10,41 ± 3,43

05:15

     13,84 ± 5,32

     19,73 ± 17,92

05:30

     12,67 ± 6,71

     10,78 ± 6,60

05:45

     12,83 ± 5,44

       6,52 ± 2,85

06:00

     14,22 ± 6,62

     11,15 ± 6,29

06:15

     13,32 ± 2,23

     10,12 ± 6,82

06:30

     13,08 ± 3,76

       5,52 ± 2,74

06:45

     13,98 ± 3,80

       9,31 ± 3,87

07:00

     11,25 ± 4,19

     14,10 ± 9,83

07:15

     10,25 ± 1,30

     13,08 ± 3,24

07:30

     11,15 ± 3,57

       9,90 ± 6,87

07:45

     11,72 ± 9,38

     12,75 ± 10,84

La prueba de diferencias entre medias (SNK) de los tratamientos no detectó diferencias significa­tivas.

Las fluctuaciones de velocidad en el ritmo de vaciamiento abomasal se detallan en la figura 1. Es posible notar que luego del flujo basal se produce un incremento significativo del vaciamiento (p < 0,05), para descender a valores basales a los 90 minutos postingesta en el grupo A y a los 45 minu­tos en el grupo B. En el grupo A el valor alcanzado a los 45 minutos postingesta es significativamente diferente a los otros tiempos (al menos p < 0,05), mientras que en el grupo B esta mayor diferencia se alcanza a los 15 minutos postingesta (al menos p < 0,05). Posteriormente, en ambos grupos los valores se mantienen en una tasa intermedia de vaciamiento por 45 minutos en el grupo A y 30 minutos en el grupo B, antes de volver a su nivel basal.

 Figura 1. Velocidad de vaciamiento abomasal

Respecto al porcentaje de vaciamiento sobre el volumen total ingerido, en el cuadro 4 se detallan los valores porcentuales obtenidos cada 15 minu­tos. En el grupo A el valor promedio fue de 7,10 ± 11,60, y en el grupo B de 7,63 ± 13,97%. Los valores máximos fueron de 85,4 y 78,02%, y los mínimos de 0,32 y 0,24% para A y B, respectiva­mente, no encontrándose diferencias significativas entre los valores medios.

CUADRO 4 PORCENTAJE DEL VACIAMIENTO ABOMASAL RESPECTO AL VOLUMEN INGERIDO

Tiempo (horas)

Leche (   ± D.E.)

Substituto (   ± D.E.)

1:00

21,04 ± 12,77

38,09 ± 27,47

1:15

32,07 ± 20,84

30,85 ± 17,78

1:30

27,27 ± 22,78

24,37 ± 20,79

1:45

18,22 ± 15,69

13,30 ± 13,68

2:00

11,71 ± 13,35

3,99 ± 2,13

2:15

11,31 ± 9,98

3,12 ± 1,56

2:30

6,85 ± 7,13

2,68 ± 1,28

2:45

4,17 ± 4,98

2,34 ± 1,08

3:00

6,48 ± 5,10

5,57 ± 3,42

3:15

4,91 ± 3,34

2,13 ± 1,25

3:30

4,00 ± 1,03

4,43 ± 3,58

3:45

2,75 ± 1,68

1,96 ± 1,65

4:00

3,89 ± 3,10

2,19 ± 0,94

4:15

4,17 ± 2,47

1,13 ± 0,25

4:30

2,61 ± 1,09

2,05 ± 1,18

4:45

3,60 ± 2,36

2,82 ± 1,83

5:00

2,73 ± 1,90

2,17 ± 0,80

5:15

3,30 ± 1,91

4,09 ± 3,66

5:30

2,92 ± 1,90

2,13 ± 1,54

5:45

3,25 ± 2,40

1,34 ± 0,65

6:00

3,12 ± 1,44

2,36 ± 1,65

6:15

3,38 ± 1,63

2,16 ± 1,73

6:30

2,09 ± 1,26

1,08 ± 0,41

6:45

3,22 ± 1,04

1,94 ± 0,96

7:00

2,18 ± 0,68

2,92 ± 2,16

7:15

1,83 ± 0,34

2,81 ± 1,03

7:30

2,23 ± 1,10

2,03 ± 1,45

7:45

2,90 ± 2,61

2,90 ± 2,72

En la figura 2 se aprecia que el vaciamiento porcentual se comporta en forma similar al observa­do en términos absolutos en ambos tratamientos.

 

Figura 2. Porcentaje de vaciamiento abomasal.

Finalmente, en la figura 3 se puede apreciar el comportamiento del vaciamiento abomasal acumu­lado expresado en porcentaje ingerido/vaciado. Mientras que el grupo A vació un promedio de 198,6% de lo ingerido, el grupo B entregó un pro­medio de 169,1 %.

Figura 3. Porcentaje de vaciamiento abomasal acumulado.

Discusión

En el caso particular de esta experiencia el volumen de la dieta se estimó como su peso, ya que en cuanto a composición de sólidos totales las muestras de las dietas recogidas a lo largo del ensayo fueron unifor­mes en ambos tipos de alimentos.

Es interesante destacar que en el caso del flujo basal de vaciamiento, aunque los promedios de los cuatro tiempos de recolección en la hora previa al suministro de alimentos muestran valores homogé­neos, sí se puede observar un aumento transcurridos 45 minutos desde su inicio. Esta elevación no puede ser explicada en función de la ingesta anterior, puesto que mediaban al menos 12 horas desde aqué­lla, sino que podría atribuirse a una activación de la fase cefálica de la secreción gástrica, debido ya sea a la visión del alimento u olfación del mismo y hasta incluso a la presencia de la persona que les suminis­traba el alimento.

En relación a la velocidad del vaciamiento abo­masal, pese a que las medias de ambos tratamientos no ofrecen diferencias estadísticamente significati­vas, sí se aprecia un comportamiento diferente al observar algunos períodos en particular; así, el brusco aumento que se presenta en ambos grupos luego de la administración del alimento, es más notorio en el caso del grupo B. En general, la declinación del flujo en ambos grupos, a niveles basales, transcurridas 3 horas de la ingesta coincide con lo señalado para terneros lactantes con fístula duodenal (Mylrea, 1966; Guilloteau y Toullec, 1983). Asimismo, Muñoz (1984), en cabritos de raza granadina alimentados con leche natural, seña­la que el flujo abomasal es máximo en las primeras tres horas postingesta, declinando progresivamente hasta la octava hora.

Se puede observar también diferencias entre am­bos grupos en lo que respecta al volumen de conte­nido abomasal entregado en la primera hora postin­gesta, tanto en valores absolutos como en valores relativos (porcentaje ingerido-vaciado). Las cifras favorecen al grupo B sobre el grupo A, con valores de 531,10 g y 106,6% versus 378,7 g y 98,6%.

Esta mayor velocidad de vaciamiento podría ser atribuida a que el coágulo intraabomasal, formado por acción de la renina sobre la caseína láctea, es de mejor calidad que aquel formado por acción de dicha enzima sobre otro tipo de proteína (Jenkins y col., 1981), por lo que el vaciamiento del contenido abomasal en los animales alimentados con leche de cabra se vería retardado, permitiendo con ello una mejor digesta (Gaudreau y Brisson, 1980; Guillo­teau y col., 1981).

El fenómeno antes señalado se repite al observar el flujo acumulado (promedio de sumatorias de volumen vaciado por muestra), en que nuevamente el grupo B presenta una mayor velocidad de vacia­miento inicialmente, para luego, a los 60 minutos, invertirse la situación. Este fenómeno sería atribui­ble, por una parte, al mayor contenido de sólidos totales con que cuenta la leche de cabra (cuadro 1), así como también a la mejor coagulación que se lograría con las proteínas lácteas, por sobre aquéllas del substituto (Ternouth y Buttle, 1973; Smith y Sissons, 1975).

Muñoz (1984), en cabritos de raza granadina, señala que el flujo en las 2 primeras horas es de 116 g/horas, que equivale al 35% de lo ingerido, cifras que en la primera de ellas se corresponde con lo encontrado por nosotros, pero que en términos de porcentaje es notoriamente inferior. Debemos des­tacar que en nuestro caso, a la hora de ocurrida la ingesta, el porcentaje excretado equivale práctica­mente al 100% del volumen de alimento ingerido, debiendo asumirse que hay en él una importante contribución por parte de las glándulas salivales, abomasales e intestinales (Poner, 1969). Podría pensarse entonces que el menor volumen vaciado por el grupo B se debería a su menor habilidad para estimular la secreción gastrointestinal por parte del substituto lácteo. Lamentablemente, la metología utilizada no permite distinguir el origen parcial del total de fluidos recolectados. Se puede concluir que existe un mayor efecto estimulador de la leche de cabra sobre la secreción salival, gástrica e intesti­nal. La mayor velocidad de vaciamiento abomasal en los animales alimentados con substituto lácteo se debería a la formación de un coágulo lácteo de menor calidad, formado por proteína diferente a la caseína.

Referencias

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Recibido el 11 de julio de 1990, aprobado el 31 de agosto de 1990.