Trabajos Originales

  • Estudio epidemiológico de un brote de diarrea en equinos de un hipódromo en Chile

Resumen

Se describe y analiza un brote epidémico de diarrea en un hipódromo de Santiago de Chile, entre junio de 1987 y marzo de 1989. El objetivo fue describir y analizar las variables epidemiológicas de distribución temporal y espacial de los casos, junto con características de los individuos como sexo, edad y procedencia. Además, se estudió la mortalidad, la condición que tenían los individuos después del síndrome y los tratamientos empleados. El material utilizado corresponde a las fichas clínicas de 124 animales con diarrea que se presentaron a la clínica veterinaria y la definición de diarrea se estableció por su curso (mayor o menor de 30 días). Se trabajó la información con una base de datos y se analizó a través del cálculo de X, razones de riesgo y límites de confianza.

La letalidad del brote fue de 40,5% y la curva epidémica alcanzó su máximo en enero de 1988. El curso del síndrome general fue de 65 días y de 68 días para el cuadro crónico. Existió una diferencia significativa entre la enfermedad y la distribución espacial, la mortalidad, el sexo y la condición de los animales al final del estudio. No se observó diferencias significativas por edad, tratamientos ni procedencia.

No existió diagnóstico etiológico de la enfermedad y los antecedentes epidemiológicos indican como posibles causas a ehrlichiosis, salmonella, campylobacter o rotavirosis, relacionadas con aspectos de manejo condicionantes.

Palabras claves: epidemiología, diarrea, equinos.

Abstract

A description and analysis of a diarrhoea outbreak in a race–track, between June 1987 to March 1989 was performed.

The purpose was to know epidemiological variables about spatial and temporal distribution, together with individual characteristics as sex, age and origin of the cases. Moreover, the mortality, fatality, individual condition after the disease and clinical treatments were studied. The veterinary clinic cards about all the diarrhoea cases were used as material and the diarrhoea definition was according the curse, chronics more than 30 days and acute less than 30 days. The data were managed in a data base computer program.

The outbreak fatality rate was 40.5%, and the epidemic curve pick was in January 1988. The general average curse of the disease was 65 days and 68 in the chronic cases. There was statistical significance differences in spatial distribution for the disease, mortality, sex and the animal condition after the disease. It was not observed differences by age, treatments and animal origin. There was no etiologic diagnostic about the disease but the epidemiologic information indícate posibilities for Erlichiosis (Potomac horse fever), Salmonella spp., Campylobacter or rotavirus, related with management conditions.

Key words: epidemiology, diarrhoea, equine.

Abstract

Se describe y analiza un brote epidémico de diarrea en un hipódromo de Santiago de Chile, entre junio de 1987 y marzo de 1989. El objetivo fue describir y analizar las variables epidemiológicas de distribución temporal y espacial de los casos, junto con características de los individuos como sexo, edad y procedencia. Además, se estudió la mortalidad, la condición que tenían los individuos después del síndrome y los tratamientos empleados. El material utilizado corresponde a las fichas clínicas de 124 animales con diarrea que se presentaron a la clínica veterinaria y la definición de diarrea se estableció por su curso (mayor o menor de 30 días). Se trabajó la información con una base de datos y se analizó a través del cálculo de X, razones de riesgo y límites de confianza.

La letalidad del brote fue de 40,5% y la curva epidémica alcanzó su máximo en enero de 1988. El curso del síndrome general fue de 65 días y de 68 días para el cuadro crónico. Existió una diferencia significativa entre la enfermedad y la distribución espacial, la mortalidad, el sexo y la condición de los animales al final del estudio. No se observó diferencias significativas por edad, tratamientos ni procedencia.

No existió diagnóstico etiológico de la enfermedad y los antecedentes epidemiológicos indican como posibles causas a ehrlichiosis, salmonella, campylobacter o rotavirosis, relacionadas con aspectos de manejo condicionantes.

Palabras claves: epidemiología, diarrea, equinos.

Abstract

A description and analysis of a diarrhoea outbreak in a race–track, between June 1987 to March 1989 was performed.

The purpose was to know epidemiological variables about spatial and temporal distribution, together with individual characteristics as sex, age and origin of the cases. Moreover, the mortality, fatality, individual condition after the disease and clinical treatments were studied. The veterinary clinic cards about all the diarrhoea cases were used as material and the diarrhoea definition was according the curse, chronics more than 30 days and acute less than 30 days. The data were managed in a data base computer program.

The outbreak fatality rate was 40.5%, and the epidemic curve pick was in January 1988. The general average curse of the disease was 65 days and 68 in the chronic cases. There was statistical significance differences in spatial distribution for the disease, mortality, sex and the animal condition after the disease. It was not observed differences by age, treatments and animal origin. There was no etiologic diagnostic about the disease but the epidemiologic information indícate posibilities for Erlichiosis (Potomac horse fever), Salmonella spp., Campylobacter or rotavirus, related with management conditions.

Key words: epidemiology, diarrhoea, equine.

Introducción

Los problemas gastroentéricos en el caballo son de presentación relativamente escasa, si se los compara con condiciones que afectan al aparato locomotor, al sistema respiratorio o piel (Sommer y col., 1988, Schweig y Kalm, 1988). En particular, la diarrea en caballos fina sangre de carrera inglés (FSC) es un síndrome de aparición esporádica, en la mayoría de los casos de curso agudo y relacionada con condiciones de stress, cambios de alimentación u otras modificaciones de manejo.

Las diarreas crónicas, a su vez, son de aparición menos frecuente aún y en general revisten mayor gravedad clínica, con repercusiones muchas veces fatales.

A mediados de 1987, en un hipódromo de Santiago de Chile, se comenzaron a presentar un número inesperado de casos de diarrea, cuya apariencia inicial fue aguda, pero posteriormente se transfor maron en casos crónicos, con muerte de algunos ejemplares.

Los tratamientos clínicos fueron variados: se intentó controlar la diarrea con diferentes antibióticos (especialmente cuando se presentó fiebre), düodohidroxiquinoleína, sueros, dietas. etc. Los resultados fueron irregulares, pareciendo tener mejores efectos mientras más temprano se iniciaron. No hubo antecedentes de tratamientos fuera de la clínica.

Los animales afectados se mantuvieron en regulares condiciones mientras se les administraron antiespasmódicos (Benzetimida 0,03 mg/kg cada 12 hrs vía parenteral); no obstante, si se suspendía el tratamiento nuevamente las fecas se tornaban líquidas, se producía gran deshidratación, baja de peso, anorexia, congestión de mucosas y en algunos casos fiebre. Los enfermos fueron caballos FSC y dos caballos mestizos; todos se encontraban en el hipódromo en pesebreras regulares en cuanto a material de aislación.

Los exámenes realizados tratando de aislar algún agente biológico o químico fueron negativos, hasta marzo de 1989, fecha de recopilación y análisis de los datos.

Esta presentación tiene como objetivo describir y analizar algunas variables epidemiológicas de este brote de diarrea en un hipódromo de Santiago de Chile, tales como la distribución espacial y temporal, edad, sexo, procedencia y tratamientos, junto con algunos indicadores de morbilidad y mortalidad.

Material y métodos

El material fueron las fichas clínicas de todos los casos de diarreas agudos y crónicos que sacudieron a la clínica veterinaria del hipódromo, a partir de abril 1987 y hasta marzo de 1989, ambos meses inclusives. Se comenzó la recopilación en 1987 porque la revisión retrospectiva indicó como la fecha más probable de aparición de los primeros casos.

Para determinar la condición de diarrea crónica se observó si el tratamiento tenía una duración mayor de 30 días y sin respuesta a los medicamentos y aguda cuando no cumplía ese requisito. Dicha clasificación se adecua a lo establecido por Wilson y Green (1986), aún cuando en este estudio la mayor parte de los casos agudos tuvieron una duración menor de 10 días.

La población total de animales fue de 1.029, que eran el total de pesebreras ocupadas al 30 de junio de 1988.

El instrumento corresponde a la ficha clínica, que no está diseñada para estudios epidemiológicos, porque su finalidad es principalmente administrativo–contable. Por lo anterior, en algunos casos la diarrea se caracterizó según el antecedente del tratamiento empleado y el conocimiento particular que los médicos veterinarios de la clínica tenían de los casos.

La información se codificó, digitó y analizó estadísticamente empleando la base de datos PANACEA (1989). Se calcularon X2 en los cuales se aplicó la prueba exacta de Fisher (Armitage y Berry, 1987) y para el cálculo de las razones de riesgo (RR) (Hennekens y Buring, 1987), cálculo de límites de confianza y X de Mantel y Haentszel se empleó el programa EPIINFO (1988).

La distribución espacial donde se produjeron los casos se clasificó en función del lugar donde tenían los corrales los preparadores, el cual para mantener el secreto estadístico de la información se designaron como Lugar 1 (LI), Lugar 2 (L2) y L1 + L2 cuando el preparador tenía corrales en los dos lugares.

Los tratamientos antiparasitarios se relacionaron definiendo dos grupos: aquellos animales que tuvieron una dosificación más de 15 días antes de la aparición del síndrome diarrea y otros con menos de 15 días.

La edad de los caballos a la fecha de presentación del síndrome se determinó por la fecha de ocurrencia de la diarrea menos la fecha de nacimiento. Para hacer las comparaciones se dividió los animales en jóvenes y viejos, en función de la edad mediana de los animales.

El estado o condición de los individuos se clasificó en dos grupos: a) los que después de haber cursado la diarrea estaban nuevamente corriendo o galopando a marzo de 1989 y, b) los que fueron enviados a matadero, murieron, fueron enviados al haras (desconociéndose su condición) o estaban aislados y con tratamiento a esa fecha.

La procedencia se estableció según la región de los haras: Norte que incluyó las regiones V, Metropolitana, VI y VII; Sur (VIII, IX y X).

La tasa de letalidad general se calculó incluyendo en el numerador el total de enfermos de diarrea, sin diferenciar el tipo y como denominador el total de muertos. Las tasas de letalidad específicas por tipo de diarrea se calcularon de la siguiente manera: para diarreas crónicas totales, en el numerador se consideraron los animales muertos y enviados a matadero con diagnóstico crónico y en el denominador los enfermos crónicos y para las agudas los muertos con diagnóstico de diarrea aguda en el numerador y el total de enfermos agudos en el denominador.

La tasa de mortalidad del período se calculó dividiendo los muertos por el total de pesebreras ocupadas.

Resultados y discusión

El total de casos de diarrea hasta marzo de 1989 fueron 124, de los cuales 97 fueron crónicos y 17 agudos (cuadro 1). Considerando que los casos esperados para el período eran menos de 20, se puede afirmar que se trató de una epidemia (Thrusfield, 1986), cuyos casos índices se pudieron ubicar entre abril y julio de 1987.

Por información de los profesionales a cargo, el cuadro también se presentó con frecuencia anormal en otros hipódromos del país, pero no con la cuantía del que se analiza en este estudio. Al respecto existe un alto intercambio de caballos entre los hipódromos, particularmente entre los del Area Metropolitana y V Región. En los casos analizados se incluyeron también dos caballos de silla que igualmente fueron afectados por diarrea crónica y fueron enviados a matadero.

La tasa de letalidad general fue de 40,5 x 100, indicando la gravedad del problema puesto que en pocos cuadros infectocontagiosos se encuentra un pronóstico tan desfavorable. En cuanto a las diarreas crónicas su letalidad fue de 44,8 x 100 y para las agudas de 17,6 x 100, lo que indica una diferencia significativa entre los dos grupos (p < 0,05).

La tasa de mortalidad del período, tomando en consideración los que murieron directamente por el cuadro o aquellos que fueron enviados a matadero en su fase terminal, fue 4,95 x 100. Las tasas de mortalidad por área donde se encontraban alojados los animales fueron de 13,3 x 100 para el Lugar 1, de 2,16 x 100 para el Lugar 2 y de 6,19 x 100 para ambos, lo cual fue el primer indicio que existió una relación con el lugar donde se encontraban los animales.

La curva epidémica de los casos crónicos presentó una tendencia a aumentar gradualmente hasta alcanzar su máximo en enero de 1988 y posteriormente declinar paulatinamente, hasta llegar al primer tercio de 1989 en que se volvió a la situación que podría considerarse como normal (figura 1).

 

Figura 1: Curva epidémica de diarrea crónica en equinos

Esa distribución temporal, podría estar enmascarada por el no envío de los animales a la clínica, situación imposible de estimar.

La distribución de los casos en el tiempo indica que la mayor parte de los casos se produjeron en el verano–otoño de 1988, lo cual podría hacer pensar, entre otras posibilidades, en la fiebre de los caballos del Potomac, enfermedad recientemente descrita en Estados Unidos de América (Perry y col., 1984; Rikihisa y col., 1984; Knowles y col., 1984; Cordes y col., 1986; Dutta y col., 1987; Madigan y col., 1987). El agente de la enfermedad del Potomac es Erlichia rustici, cuya sintomatología de acuerdo con Blood y col., 1987, no se puede diferenciar de salmonelosis aguda a través del examen clínico, pudiendo ocurrir ambas enfermedades en el mismo animal (Palmer y col., 1986).

No se puede descartar la posibilidad de otros agentes como Campylobacter yeyuni en cuadros de este tipo, como lo señalan Vaissaire y col. (1985). Se reafirmaría la sospecha de enfermedad del Potomac por las características infecciosas, pero no contagiosas que parece presentar el cuadro.

Un aspecto que no concuerda con el cuadro del Potomac es la mayor frecuencia en una área particular dentro del hipódromo, como también el desconocer la condición de la enfermedad en el campo, que es el lugar donde se presenta más a menudo la enfermedad del Potomac. La explicación a la mayor frecuencia en un lugar particular podría haber sido la densidad animal o que las condiciones sanitarias fueran muy diferentes en el hipódromo, permitiendo mayor concentración de vectores en un área, lo cual parecería no ser el caso.

La duración promedio del curso clínico en los animales que murieron fue de 65,5 días en general y de 68,2 para los enfermos crónicos, pudiendo por ello argumentarse una condición acumulativa de algún factor.

Uno de los aspectos que primero llamó la atención a los médicos veterinarios, preparadores y propietarios de los animales, fue la presentación de los casos de diarrea crónica con mayor frecuencia en un lugar del hipódromo (L1). La complicación para el análisis se presentó al existir preparadores que tenían animales tanto en L 1 como en L2 (cuadro 1).

CUADRO 1 DISTRIBUCIÓN ESPACIAL SIMPLE Y AGRUPADA DE DIARREA AGUDA Y CRÓNICA, EN UN HIPÓDROMO DE SANTIAGO. 1987–1989

Lugar (L) Diarrea
Crónica Aguda Total
L1 31 11 42 (a)
L2 50 5 55
L1+L2 16 1 17
L2+(L1+L2) 66 6 72 (b)
Total (a+b) 97 17 124

Al relacionar sólo los lugares L1 y L2, se encontró que la diferencia de presentación de diarrea en los dos lugares fue estadísticamente significativa (p < 0,05) con una RR (odds ratio) de 3,55, con lo cual se comprueba que la probabilidad de presentar diarrea crónica en L1 fue mayor que en L2.

La mayor presentación de diarrea crónica en ese lugar podría haber orientado hacia factores generales, tales como agua u otras condiciones ambientales, como también a variables relacionadas con el manejo medicamentoso o alimentario.

También se procedió a agrupar los animales cuyos preparadores tenían corrales en L1 y L2 con los animales del grupo L1 pensando que como existe un activo intercambio, sino de animales, al menos de técnicas de manejo, alimentación, etc., lo que haría tener riesgos similares y se comparó con L2 (cuadro 1). En dicha comparación se reafirma lo observado anteriormente, en el sentido de que hay un mayor riesgo de diarrea crónica en L1 que en L2, siendo los resultados estadísticamente significativos (p < 0,05), con una RR de 4,49 y límites de confianza entre 1,36–15,97 para 95% de confianza.

Al comparar en el cuadro 2, las tasas de mortalidad por diarrea crónica en ambos lugares, se observa también que las diferencias fueron significativas (p < 0,05) con una RR de 5,47, indicando que la probabilidad de muerte en L1 fue más de 5 veces mayor que en L2, con límites de 2,68–9,65 para 95% de confianza.

CUADRO 2 DISTRIBUCIÓN ESPACIAL DE LA MORTALIDAD EN EQUINOS POR DIARREA CRÓNICA

+ Muertes
No Total
Lugar L1 36 346 382
L2 12 635 647
Total 48* 981 1.029
* Se excluyen las 3 muertes por diarrea aguda.

También se analizó cuál era la condición de los animales que habían sufrido diarrea, a marzo de 1989; es decir, si los animales estaban recuperados corriendo o galopando, comparado con los que habían muerto, enviados a matadero o permanecían aislados con la enfermedad en curso (cuadro 3).

CUADRO 3 CONDICIÓN DE LOS EQUINOS POSTERIOR AL CUADRO DE DIARREA, DE ACUERDO AL LUGAR

- Condición
Muerte y enfermos Recuperados Total
Lugar L1 68 3 71
L2 + (L1+L2) 21 7 28
Total 89 10 99

Se encontró que la probabilidad de recuperación fue también diferente estadísticamente (p < 0,05), de acuerdo con el lugar donde se encontraban los animales. La RR fue de 7,56 veces mayor riesgo para L 1, por lo cual los animales que se encontraban en dicho lugar y que sufrieron diarrea, tuvieron una probabilidad de volver a correr o estar galopando menor que los de L2.

No se observó diferencias significativas por sexo (p > 0,05) entre diarreas crónicas y agudas. Pero, es interesante destacar que la proporción de animales afectados por diarrea fueron un 77% machos y un 23% hembras, siendo que las filiaciones indican que la población son 68% hembras y 32% machos. De acuerdo con esa información y los totales de pesebreras ocupadas se construyó el cuadro 4. Los resultados indican que los machos tuvieron un riesgo significativamente mayor (p < 0,05) de contraer diarrea que las hembras, con una RR de 10,79 y límites entre 6,61–17,35 para 95% de confianza, lo cual debería orientar a una investigación más detallada respecto a los tratamientos o manejos especiales a los cuales pudieron haber sido sometidos los machos a diferencia de las hembras, dirigiendo la atención hacia algún factor condicionante del síndrome. No se debe descartar la posibilidad de un factor directamente relacionado con el sexo, como hormonas, por ejemplo.

CUADRO 4 CASOS DE DIARREA EQUINA EN HIPÓDROMO; SEGÚN SEXO

- Diarrea Total
No
Sexo Macho 96 233 329
Hembra 26 674 700
Total 124 905 1.029

Al comparar el tiempo que transcurrió entre los tratamientos antiparasitarios y la presentación de diarrea no aparecieron diferencias significativas entre los grupos de diarreas crónicas y agudas (p > 0,05), por lo cual no existen evidencias que permitan afirmar la existencia de una posible relación con la dosificación del antiparasitario. Para controlar la afirmación anterior se analizó el tipo de antiparasitario empleado según las diarreas y el tiempo, en la que tampoco se observó algún patrón indicativo de una posible relación.

La distribución por edad indicó un promedio de 1.096 días (aproximadamente 3 años) con s = 436, una edad máxima de 3.046 y mínima de 582 días. Para las diarreas crónicas el promedio fue 1.122 días con s = 450,5 y 913 para las agudas con s = 260,0. La mediana edad para el grupo fue de 1.013 días (2,7 años), valor que se tomó como base para dividir el grupo de animales. Se observó una cierta predisposición a afectar más a los animales jóvenes, pero dicha diferencia no fue significativa (p > 0,05).

También se comparó la edad con el lugar donde se encontraba el corral, no encontrándose diferencias significativas (p > 0,05), es decir, los animales con diarrea proporcionalmente eran de las mismas edades, en ambos lugares del hipódromo. Si las edades hubiesen sido distintas se pudiera haber considerado como una variable que podría haber estado enmascarando el efecto del lugar sobre la diarrea. La misma situación se observó al analizar sólo los casos de diarrea crónica, cuyas diferencias tampoco fueron significativas (p > 0,05).

Se comparó la edad con el riesgo de muerte y tampoco se observó diferencias significativas (p > 0,05) al comparar las diarreas totales con la edad como también con las diarreas crónicas.

La edad comparada con la condición posterior a sufrir diarrea (cuadro 5), indicó diferencias significativas (p < 0,05), lo cual significa que las mayores dificultades de recuperación posterior a sufrir la diarrea la tuvieron los animales mayores (sobre la mediana de edad), con una RR de 2,6, es decir, que por cada animal mayor que se recuperó hubo 2,6 jóvenes que lo lograron. Al comparar la misma condición en sólo animales con diarrea crónica, también se encontró diferencias significativas (p < 0,05), indicando que la diferencia de riesgo fue debida principalmente al síndrome de diarrea crónica.

CUADRO 5 CONDICIÓN POSTERIOR AL CUADRO DE DIARREA EN EQUINOS DEL HIPÓDROMO, SEGÚN GRUPOS DE EDAD

- Condición
Muertes y enfermos Recuperados Total
Edad = < 1.013 ds 27 26 53
  > 1.013 ds 27 10 37
Total 54 36 90

No se observó diferencias significativas (p > 0,05) entre la edad y el sexo de los animales afectados por diarrea crónica.

El total de animales a los cuales se les pudo determinar el haras de origen y, por ende, la región de procedencia fueron 98 y su relación con diarrea se muestra en el cuadro 6.

CUADRO 6 DIARREA EN EQUINOS DEL HIPÓDROMO, SEGÚN REGIÓN DE PROCEDENCIA

+ Diarrea
Crónica Aguda Total
Regiones Norte 57 6 63
Sur 25 10 35
Total 82 16 98

La comparación indicó un resultado significativo (p < 0,05) con una RR de 3,82 (1,11–13,43), señalando que por cada animal con diarrea crónica en los animales de la zona sur hubo 3,8 en los de la zona norte. Si esta fuese una relación que estuviese siendo influida por el lugar en que se encontraban los animales en el hipódromo (cuadro 1), dicha diferencia de procedencia con el lugar debería mantenerse, para lo cual se analizaron los datos para diarreas crónicas y agudas por lugar en el hipódromo y procedencia: las diferencias no fueron significativas (p > 0,05), indicando que la distribución en el hipódromo fue similar y con la información disponible no se puede confirmar que existió una relación entre la procedencia y la diarrea a pesar que en la comparación con diarreas crónicas la RR fue de 5,24 y de 4,1 con diarreas agudas. Tampoco se encontró diferencias significativas en los grupos (p > 0,05) al analizar la procedencia con el sexo y el estado posterior a la diarrea.

Un aspecto que sería de interés haber conocido es el desenlace del cuadro crónico de los animales que fueron llevados a las haras, como asimismo de las diarreas en la población de caballos de los haras.

Otros antecedentes indicaron que cinco de los animales estudiados habían cursado con diarrea anterior, de los cuales tres fueron agudos y dos crónicos; de ellos el único que murió fue un caso crónico. También, se observó la relación del cuadro de diarrea con el uso de gentamicina anterior a la presentación del cuadro, y en los seis casos en que se encontró información fue imposible establecer un patrón que indique alguna relación.

Al analizar los tratamientos medicamentosos realizados 15 días antes del comienzo de la diarrea se encontró que en 29 casos se habían efectuado (25 crónicos y 4 agudos); los tratamientos fueron con 39 drogas diferentes, de las cuales 22 fueron antibióticos (56,4%), 15 corticoides (38,5%) y 2 (5,1%) otros productos.

Un somero cálculo del daño económico que provocó este síndrome, considerando un costo promedio de $ 1.000.000 por animal y un costo mensual de mantención de $ 30.000, sin incluir el gasto de medicamentos, ni el efecto del estar sin correr sobre los premios, posibilidades de exportación, pérdida genética, etc., habría ascendido a más de US$ 250.000, sólo en este hipódromo.

Referencias

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Recibido el 1° de agosto de 1989.