Comunicaciones

  • Evaluación de dos sistemas de drenaje en el tratamiento quirúrgico de fibrosis subcutánea supraescapular en equinos

Resumen

El presente estudio se efectuó con el objeto de comparar y evaluar el comportamiento de un sistema de drenaje de succión cerrada (activo) y un drenaje tubular (pasivo), el cual se realizó en 6 equinos pertenecientes al Regimiento de Caballería Blindada Nº7 «Guías», de la ciudad de Concepción, afectados por una fibrosis subcutánea supraescapular bilateral.

Los resultados demostraron que el drenaje de succión cerrada es más eficiente que el drenaje tubular, tanto en el volumen promedio de fluido evacuado (161,8 cc/día y 106,72 cc/día, respectivamente), como en el tiempo promedio de permanencia del drenaje en la herida (7,1 días y 9,0 días, respectivamente), además de disminuir el riesgo de infección y otras complicaciones, lo que se reflejó en una mejor y más rápida cicatrización de las heridas quirúrgicas tratadas con el drenaje activo (14 días), comparada con las que se usó drenaje pasivo (18,2 días).

Palabras Claves

Equinos, fibrosis, drenaje

Abstract

The present study was effected to compare and evaluate the behavior of a closed suction drainage system (active) and a tubular drainage system (passive). This comparison was effected in six horses, all of them affected by a bilateral suprascapular subcutaneous fibrosis. These animals belong to the Regimiento de Caballería Blindada Nº 7 «Guías» of Concepción city.

The results showed that the closed suction drainage is more efficient than the tubular drain age system, both in the average volume of evacuated fluid (161.8 cc/day and 106.72 cc/day respectively) as in the average time of permanence of the drainage in the wound (7.1 days and 9.0 days respectively) apart of diminishing the risk of infection and others complications, which was reflected in a better and quicker healing of the surgical wounds treated with active drainage (14 days), in comparison with the ones where the passive wt-was used (18.2 days).

Keywords

Equine, fibrosis, drainage

Introducción

Los drenajes son utilizados para evacuar materiales innecesarios como sangre, suero, pus, bilis, orina, jugo pancreático o aire (Silvis y col., 1955; Lesser, 1954, 1960; Breslau y col., 1959; Gunn, 1969; Hanna, 1970; Nora y col., 1972, Seely y col. 1979; Hampel y Johnson, 1985; Fox, 1988; Hilton, 1988), con el fin de disminuir la posibilidad de infección y el tiempo de cicatrización posterior a cirugía (Enneker y col., 1979), y eliminar el espacio muerto.

Moss (1981) clasifica los drenajes en pasivos y activos. El primero está tipificado con el drenaje Penrose y Tubular y actúan por difusión, gravedad o capilaridad. Por el contrario, los drenajes activos se caracterizan porque son conectados a una fuente de vacío, la que provoca una succión ayudando, de esta forma, la evacuación de fluidos o aire de una herida y acumulándolos en un receptáculo; la succión aplicada puede ser continua o intermitente y de alto obajo volumen. Este tipo de drenaje se ha caracterizado en abierto o cerrado (Hampel y Johnson, 1985; Fox, 1988).

Estos sistemas de drenaje son aplicables en el equino, pero previamente es necesario probar los distintos modelos disponibles y hacer las modificaciones respectivas para su uso en esta especie doméstica, y de este modo ampliar el campo de acción en el tema, que en Chile hasta el momento parece estar estancado en el uso de drenajes pasivos como son el Penrose o una simple gasa, los que al ser menos eficientes han deteriorado la imagen de éstos o limitado su uso.

En el presente estudio se comparó la eficiencia de un sistema de drenaje activo (sistema de succión cerrada) y un drenaje pasivo (drenaje tubular), en seis equinos pertenecientes al Regimiento de Caballería Blindada Nº7 «Guías» de Concepción, afectados por una fibrosis subcutánea supraescapular bilateral.

Además, se proponen modificaciones a los modelos de drenaje comerciales y sistemas de sujeción para éstos.

Materiales y métodos

El estudio se realizó entre el 6 de junio y el 8 de septiembre de 1990 en 6 equinos, 3 machos y 3 hembras, de entre 3 y 9 años de edad, mestizos, los que se encontraban física y fisiológicamente normales, excepto porque presentaban masas fibrosas subcutáneas bilaterales a nivel dorsal de escápula, que a la palpación tenían una consistencia semidura, las cuales se procedió a extraer mediante intervención quirúrgica.

El sistema pasivo de drenaje utilizado consistió en un tubo lumen simple de 6 mm de diámetro y 35 cm de longitud con fenestraciones distales (15 cm) de 2 mm de diámetro cada una. Con una bolsa plástica colectora de orina de 2000 cc graduada, con sonda de evacuación. Parte del set de drenaje urinario modelo U N° CAT. DS 500 INMED LTDA. El sistema activo, de succión cerrada, fue del tipo Red-o-Pack, compuesto por un fuelle compresor de 600 cc con clamp y un tubo de lumen simple de 6 mm de diámetro y 55 cm de longitud con fenestraciones distales (15 cm) de 22 mm de diámetro cada una. Modificación del modelo HEMO-SUC serie 1000 INMED LTDA.

Durante la intervención quirúrgica, una vez extraído el tejido fibroso, se procedió a perforar la piel con un trocar de 6 mm de diámetro para determinar el lugar de salida del dispositivo de drenaje, el cual se ubicó en el punto más bajo de la herida, a 4 cm caudalmente a la incisión. Se usó un tubo estéril de lumen simple, al lado derecho se colocó el tubo de 55 cm y al lado izquierdo el de 35 cm de longitud. Una vez saturada la piel se fijó el tubo de drenaje en el punto de salida de éste, por medio de un punto de sutura que pasó a través de las alas de una tela adhesiva dispuesta tipo mariposa adherida al tubo. La herida se pinceló con povidona yodada y se aplicó polvo repelente de moscas. Enseguida se protegió la herida con una gasa estéril, para permitir girar el animal sobre su dorso y realizar la misma técnica al otro lado.

Una vez el animal incorporado, el tubo del lado derecho se conectó al fuelle compresor estéril del drenaje de succión cerrada; cuando se observó filtraciones de aire, debido a la existencia de espacios entre los puntos de sutura de piel, se procedió a suturar con grapas de Mitchel (Amman, 1975; Schebitz y Buschmann, 1979). El fuelle se sujetó a la argolla derecha del chinchón de adiestramiento a través de ganchos metálicos. En el lado izquierdo, el extremo de la sonda se introdujo en una bolsa de plástico (Firlit y Canning, 1972) que fue fijada a la argolla izquierda del chinchón de adiestramiento a través de una correa plástica. Esta bolsa sólo cumplió con la finalidad de servir como receptáculo de lo drenado a través del tubo.

A las 12 horas postcirugía y cada 12 horas, se controló la temperatura rectal y evaluó la cantidad de secreción drenada en cc y las características de ellas, de acuerdo con su color y apariencia en: serosa, serosanguinolenta y purulenta. El drenaje se retiró cuando la cantidad de líquido drenado fue menor a 25 cc cada 12 horas. A los 10 días se secó la mitad de los puntos (punto por medio) de piel y el día 14 los puntos restantes. La efectividad del sistema de sujeción de ambos drenajes se evaluó considerando el uso del chinchón de adiestramiento y la permanencia del respectivo sistema colgado de la argolla correspondiente. Una vez retirado el drenaje, se evaluó cada 24 horas la evolución de la herida y de la zona de intervención, por inspección visual y palpación, para verificar si existían complicaciones (inflamación, acúmulo de líquidos, infección, reapertura de la herida o cicatrización por segunda intención). Se dio por finalizado el estudio cuando la cicatrización se logró, anotando el día en que ocurrió dicho evento en cada uno de los lados.

Para el análisis estadístico de los resultados se usó la prueba de Wilcoxon para rangos con signos en pares comparados (Daniel, 1981), con un nivel de significancia de un 5%, con lo que se evaluó las diferencias en el tiempo de permanencia del drenaje, volumen drenado y tiempo de alta de cada lado.

Resultados

Tiempo de permanencia del drenaje

En relación al tiempo promedio de permanencia del drenaje en la herida, éste fue de 7,1 días para el drenaje activo y 9,0 días para el drenaje pasivo (P < 0,05), lo que muestra diferencias estadísticamente significativas (Cuadro 1).

Tiempo de alta de las heridas

Este tiempo fue de 14 días en el caso del drenaje activo y de 18,2 días para el caso del drenaje pasivo (P < 0,05), diferencias estadísticamente significativas (Cuadro 1).

CUADRO 1 COMPARACIÓN DEL TIEMPO DE PERMANENCIA DE AMBOS TIPOS DE DRENAJE EN LA HERIDA Y DE ALTA DE LAS HERIDAS  
Tipo de drenaje Permanencia de drenajes (días) Tiempo de alta (días)
Activo

X

      7,1     (a)       14   (c)

R

      4-9       14 
Pasivo

X

      9,0     (b)     18,2  (d)

R

      6-10    14-27 
a v/s B : P < 0,05 c v/s d  : P < 0,05 X         : Promedio R         : Rango

Volumen drenado

Se midió la eficiencia de los drenajes de acuerdo con la cantidad de fluidos evacuados, los resultados señalaron que el volumen total promedio fue para el drenaje activo con 1083 cc y para el drenaje pasivo con 896,3 cc, aún cuando éste permaneció más tiempo en la herida. La evaluación hecha cada 12 horas en promedio para el drenaje activo fue de 80,9 cc y para el drenaje pasivo fue 53,36 cc (P < 0,05), con una diferencia estadísticamente significativa. Se puede apreciar que en las mediciones hechas a las 24, 48, 72 horas postoperatorias al drenaje activo también supera al pasivo (Cuadro 2).

CUADRO 2 COMPARACIÓN DE LOS VOLÚMENES EVACUADOS POR AMBOS TIPOS DE DRENAJE

Volúmenes
Tipo de drenaje Cada 12 hrs 24 hrs 48 hrs 72 hrs Total
Activo X 80,9(a) 241.9 209 173 1083
R 39,8-98,7 131-323 63-347 45-283 239-1470
Pasivo X 53,36(b) 173.1 138 115.4 896.3
R 36,2-74,4 105-199 78-158 76-156 398-1340
a v/s b : P < 0,05X         : PromedioR        : Rango

Complicaciones postoperatorias

Respecto a las complicaciuones, las diferencias son marcadas y si se toma en cuenta la abcedación de los puntos de piel de la incisión, en el caso de la del drenaje activo fueron tres (6,25%) en tres pacientes (50%) y en la del drenaje pasivo fueron 21 (43,75%), en cinco pacientes (83,3%) En relación con infección supurativa de la herida, en la que se usó drenaje activo no se presentó, en cambio en la que se usó drenaje pasivo, tres presentaron descarga purulenta, lo que trajo como consecuencia una cicatrización por segunda intención de éstas (Cuadro 3).

En cuanto a la frecuencia de obstrucción del drenaje, se midió de acuerdo a las veces que fue necesario utilizar una jeringa para succionar, obteniéndose los siguientes resultados: en el drenaje activo cuatro veces (5,19%), en tres pacientes (50%) y en el drenaje pasivo 31 veces (31%) en los seis pacientes (100%) (Cuadro 3).

CUADRO 3 COMPARACIÓN DE LOS PUNTOS ABCEDADOS, OBSTRUCCIÓN DEL DRENAJE Y HERIDAS INFECTADAS EN AMBOS TIPOS DE DRENAJES  
    Puntos abcedados Obstrucción Herida Infect.
Tipos de drenaje

%

Afect.%

%

Afect.%

%

Activo

3/48

6,25

50

4/77

5,19

50

0

Pasivo

21/48

43,7

83.3

31/100

31

100

50

 

Modificaciones de los drenajes

En el drenaje de succión cerrada la modificación hecha al modelo comercial Hemo-suc, que consistió en disminuir la longitud del tubo que va desde el fuelle compresor al punto de salida del drenaje desde piel, no alteró la funcionalidad de éste.

En el drenaje tubular, el introducir el extremo proximal de éste en una bolsa plástica permitió cuantificar la cantidad de líquido drenado, observar las características de éste y al parecer disminuyó el riesgo de infección.

Sistema de sujeción de los drenajes

El sistema de sujeción propuesto para ambos tipos de drenajes fue efectivo en los 12 casos. El fijar a la argolla del lado derecho del chinchón de adiestramiento el fuelle compresor por medio de ganchos metálicos y, a la argolla del lado izquierdo de éste la bolsa colectora por medio de una correa plástica, fue una forma adecuada de sujeción.

Discusión

Es importante destacar que los factores externos que pudieron haber alterado la evaluación de ambos sistemas de drenaje como: tipo de tejido, volumen y peso de las masas extirpadas y tamaño de la incisión fueron mínimos, por lo tanto su influencia relativa no alteró la comparación e incluso el factor individual se eliminó, ya que la intervención quirúrgica se hizo en una patología bilateral.

En relación al tiempo de permanencia de los drenajes en la herida, el cual fue de 7,1 días para el drenaje de succión cerrada y 9,0 días para el drenaje tubular, se considera excesivo de acuerdo con lo señalado por muchos autores (Silvis y col., 1955; Hanna, 1970; Nora y col., 1972) quienes señalan que el tiempo de permanencia de éstos en general no debe ir más allá de cinco días. Sin embargo, se debe tener en cuenta que las heridas quirúrgicas en humanos y animales menores en general, son de menor tamaño que las realizadas en este trabajo. Cabe destacar los resultados obtenidos por Morris (1973) y Bourke y col. (1976), quienes compararon un sistema de drenaje activo y uno pasivo en mastectomía, cuyos resultados coinciden con los obtenidos en este trabajo, principalmente en la marcada diferencia de días entre ambos sistemas de drenaje.

En cuanto a los días de alta promedio, en el caso del drenaje activo fue de 14 días y en el drenaje pasivo de 19,2 días, resultados similares a los obtenidos por Bourke y col. (1976). De igual forma, ambos sistemas permitieron una más rápida recuperación de cirugía al compararlos con los resultados comunicados por Berríos (1990) en el tratamiento de la misma cirugía con drenaje de gasa.

Respecto al volumen extraído por ambos sistemas de drenaje, que para el drenaje activo fue de 1083 cc total y para el drenaje pasivo de 896,3 cc total, presentan volúmenes ligeramente superiores a los obtenidos por Morris (1973) y Bourke y col. (1976), diferencias que se explican por las diferencias que existen por especie, talla y ubicación de la herida.

Referente a las complicaciones, en el caso de infección de la herida, en el drenaje activo fue de 0% y en pasivo 50%, cifras extremas pero dentro de los rangos obtenidos en otros estudios (Maitland y Mathieson, 1970; Cruse y Foord, 1973; Yoder y Silva, 1977; Griffith, 1963; Alexander y col., 1976; Formeister y Elías, 1976; Cerise y col., 1970; Magee y col., 1976).

El uso de una bolsa colectora de fluidos, en el caso del drenaje tubular, permitió cuantificar el fluido evacuado, y monitorear las características de éste sin necesidad de cambiarlo frecuentemente, lo que está de acuerdo con lo señalado por Firlit y Canning (1972). Y por lo tanto sería más ventajoso que el uso de un apósito en el extremo proximal del tubo de drenaje, que recomiendan otros autores (Lesser, 1954; Hampel y Johnson, 1985; Fox, 1988).

Respecto al acortamiento de la longitud del tubo de drenaje, en el caso del sistema de succión cerrada, desde la fuente de vacío al punto de salida del drenaje desde la piel (modificación del modelo comercial Hemo-suc) no pareció alterar el funcionamiento de éste. Lo que según Nora y col. (1972), es favorable ya que al disminuir esta distancia al mínimo se disminuye el riesgo de obstrucción del tubo de drenaje con coágulos de sangre o fibrina.

Respecto a los sistemas de sujeción propuestos, éstos fueron 100% efectivos, ya que no hubo caída del drenaje, lo que es mencionado por Hampel y Johnson (1985) como una complicación muy común. Esto, asociado a un buen manejo postoperatorio, como mantener a los pacientes en pesebrera individual y amarrados al cuello con una soga corta, impidió que el animal se mordiera la herida o alcanzara la posición de decúbito.

Cabe destacar que aún cuando el costo del drenaje de succión cerrada (Hemo-suc), es muy superior al drenaje tubular, se justifica su uso ya que al disminuir el riesgo de infección se ahorra en antibióticos y en días de convalescencia.

Aunque los resultados obtenidos son estadísticamente significativos, es necesario seguir estudiando el tema, con el fin de profundizar y proyectarse a otras áreas como es la cirugía ósea o el tratamiento de soluciones de continuidad tan comunes en el equino.

Referencias

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Recibido el 17 de agosto de 1994, aprobado el 6 de marzo de 1995.